Pekín, China.– El Ejército chino inició este martes una serie de maniobras militares en torno a Taiwán, en las que participan unidades del ejército, la armada, la aviación y la fuerza de cohetes, con el objetivo de “acercarse a la isla desde múltiples direcciones” y “lanzar una seria advertencia a las fuerzas separatistas que buscan la independencia de la isla”.
Según informó el Comando del Teatro Oriental de Operaciones a través de la red social WeChat, los ejercicios se centran en patrullas de preparación para el combate marítimo-aéreo, ataques a objetivos marítimos y terrestres, así como bloqueos en zonas clave y rutas marítimas, con el fin de probar la capacidad operativa conjunta de las tropas.
Pekín defiende las maniobras como “legítimas y necesarias”
Las maniobras tienen lugar tras recientes declaraciones del presidente de Taiwán, William Lai, quien definió a China como una “fuerza externa hostil” y anunció medidas para contrarrestar presuntas operaciones de infiltración en la isla.
El Gobierno chino calificó de “legítimos y necesarios” los ejercicios, argumentando que buscan “defender y mantener la soberanía y unidad nacionales”. En una rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería, Guo Jiakun, indicó que estas acciones “constituyen una seria advertencia y un poderoso elemento disuasorio para las fuerzas separatistas”.
Guo reiteró que Taiwán “es una parte inalienable del territorio chino” y que los asuntos relacionados con la isla son “un tema puramente interno que no admite ninguna interferencia externa”. Asimismo, criticó al gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) por mantener una postura “obstinadamente independentista” y aseguró que “la tendencia histórica de la reunificación de China es imparable”.
Respuesta de Taiwán
En respuesta a las maniobras, las autoridades taiwanesas activaron su “mecanismo de respuesta de emergencia” y desplegaron unidades navales en vigilancia conjunta. El Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán declaró que las fuerzas armadas se mantienen en “alerta máxima” y actuarán bajo el principio de “no escalar el conflicto ni provocar disputas”.
Según Taiwán, las acciones chinas representan un “desafío abierto al orden internacional” y atentan contra la “estabilidad regional”. La Administración de la Guardia Costera (CGA) informó sobre la presencia de embarcaciones chinas cerca de la isla Dongyin, en el archipiélago de Matsu, así como la detención de un ciudadano chino que intentó ingresar ilegalmente a la isla de Kinmen en una lancha neumática.
Contexto del conflicto
Taiwán se gobierna de manera autónoma desde 1949 bajo el nombre oficial de República de China, con instituciones políticas y económicas propias. Sin embargo, Pekín sostiene que la isla forma parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr su “reunificación”, uno de los objetivos establecidos por el presidente Xi Jinping desde su llegada al poder en 2012.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de esta nueva escalada de tensión en el estrecho de Taiwán, zona clave para la estabilidad geopolítica del Indo-Pacífico.