El sismo, el más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo XXI, provocó derrumbes en varias ciudades del occidente del país y mantiene activas las operaciones de búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.
Bogotá, Colombia. – Al menos 111 personas murieron y 87 resultaron heridas este lunes 10 de agosto tras un terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia, provocó el colapso de decenas de edificaciones y obligó a desplegar operaciones de búsqueda y rescate en varias ciudades.
El movimiento telúrico se produjo a las 7:34 de la mañana, hora colombiana, y tuvo su epicentro en las proximidades de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El Servicio Geológico de Estados Unidos situó el hipocentro a 107 kilómetros de profundidad, mientras el Servicio Geológico Colombiano confirmó la magnitud 7.4 y lo calificó como el sismo más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI.
La sacudida fue percibida en amplias zonas del territorio colombiano y causó daños especialmente severos en ciudades y departamentos del occidente y el Eje Cafetero. Pereira, Cali, Manizales y Quibdó figuran entre los lugares con mayores afectaciones reportadas durante las primeras horas de la emergencia. El temblor también fue sentido en Ecuador y Panamá.
El balance de víctimas permanece sujeto a actualización mientras los organismos de socorro consiguen acceder a comunidades con problemas de comunicación y continúan las evaluaciones de daños. Los reportes disponibles no ofrecen todavía un desglose territorial definitivo de los 111 fallecimientos confirmados.
Declaran emergencia nacional
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, declaró la emergencia nacional y anunció el despliegue de las capacidades del Estado para atender a las poblaciones afectadas. La Presidencia colombiana lo identifica actualmente como jefe de Estado para el período iniciado en agosto de 2026.
“El Gobierno nacional tiene desplegadas todas sus capacidades para proteger vidas, ayudar a las comunidades afectadas y proporcionar asistencia allí donde sea necesaria”, manifestó el mandatario durante un mensaje a la nación.
De la Espriella situó como primera prioridad la localización y rescate de las personas atrapadas entre estructuras colapsadas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres activó la Sala de Crisis Nacional y desplegó cuatro grupos especializados de búsqueda y rescate procedentes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín. Equipos, maquinaria y aeronaves también fueron puestos a disposición de las operaciones.
Los primeros reportes de la UNGRD señalaban afectaciones en nueve municipios del Chocó, ocho de Caldas, dos de Valle del Cauca, dos de Risaralda y diferentes localidades del Quindío.
Edificios colapsados y personas atrapadas
Las autoridades reportaron cerca de 1,600 edificaciones afectadas, incluidas al menos 61 que colapsaron completamente, de acuerdo con el balance preliminar divulgado por el presidente colombiano.
En Pereira, capital de Risaralda, varias estructuras sufrieron derrumbes y los organismos de emergencia concentraron parte de las operaciones en la búsqueda de sobrevivientes.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que había personas atrapadas en al menos 19 edificios colapsados. Equipos de rescate y residentes se sumaron a la remoción de escombros mientras se solicitaba maquinaria pesada para acelerar los trabajos.
La fuerza del movimiento también ocasionó daños en la Catedral Basílica de Manizales, donde una de las torres laterales de la edificación neogótica colapsó parcialmente.
En Bogotá, situada a cientos de kilómetros del epicentro, el terremoto fue sentido con intensidad, aunque los primeros reportes no registraban daños estructurales de la magnitud observada en las zonas occidentales.
Suspenden operaciones en seis aeropuertos
La emergencia alcanzó también la infraestructura aeroportuaria. La autoridad de aviación civil colombiana suspendió temporalmente las operaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura mientras técnicos realizaban inspecciones para determinar posibles daños estructurales.
Hospitales y otras instalaciones de servicios esenciales también registraron afectaciones en algunas de las ciudades golpeadas por el terremoto.
La dificultad para establecer comunicaciones con algunas comunidades del Chocó, una región de población dispersa y complejas condiciones geográficas, retrasó durante las primeras horas la evaluación completa de los daños cerca del epicentro.
Autoridades vigilan las réplicas
El Servicio Geológico Colombiano había contabilizado al menos 21 réplicas durante las horas posteriores al terremoto y advirtió sobre la posibilidad de que continuaran produciéndose nuevos movimientos.
Colombia se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona de elevada actividad tectónica donde convergen diferentes placas y se concentra una parte importante de los terremotos registrados en el planeta.
El desastre revive el recuerdo del terremoto del Eje Cafetero del 25 de enero de 1999, de magnitud 6.2, que dejó más de un millar de fallecidos y provocó graves daños principalmente en Armenia, Pereira y otras localidades del centro-occidente colombiano.
Las operaciones de búsqueda continuaban este lunes en las zonas afectadas mientras autoridades nacionales, departamentales y municipales actualizaban el número de víctimas y evaluaban los daños en viviendas, carreteras, aeropuertos, centros sanitarios y otras infraestructuras.















