Especialistas de Colombia y República Dominicana analizaron modelos que articulan diagnóstico temprano, información molecular, tratamiento oportuno y seguimiento continuo del paciente.
Santo Domingo. – Salud SURA Colombia, Seguros SURA República Dominicana y la Sociedad Dominicana de Oncología Médica desarrollaron el encuentro científico “Del Diagnóstico a la Recuperación: Cáncer con enfoque de precisión”, centrado en los desafíos para trasladar los avances diagnósticos y terapéuticos a la atención cotidiana de los pacientes.
La jornada reunió a especialistas nacionales e internacionales para examinar el uso de la genómica, los biomarcadores, la bioinformática clínica y los modelos coordinados de atención como herramientas para mejorar la oportunidad del diagnóstico y seleccionar tratamientos conforme a las características de cada tumor.
La discusión colocó el acceso como uno de los principales desafíos de la oncología contemporánea. Los participantes señalaron que disponer de tecnologías avanzadas no garantiza mejores resultados cuando existen retrasos en las pruebas diagnósticas, fragmentación entre prestadores, dificultades para compartir información clínica o interrupciones en el seguimiento.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que el diagnóstico temprano aumenta las posibilidades de éxito terapéutico, mientras los retrasos o la falta de acceso reducen la supervivencia, complican el tratamiento y elevan los costos asistenciales.
Modelo redujo a cinco días la confirmación diagnóstica
Natalia Restrepo, directora de Consultoría en Modelos de Gestión del Riesgo en Salud de SURA Colombia, presentó la experiencia aplicada por esa organización en la atención de pacientes oncológicos.
El modelo incluye identificación temprana del riesgo, clasificación de los pacientes, intervenciones personalizadas y seguimiento permanente durante las diferentes etapas de la atención.
Restrepo informó que, en el programa desarrollado para cáncer de mama, el tiempo entre la sospecha clínica y la confirmación diagnóstica disminuyó de más de 40 días a cinco.
El informe anual de gestión de EPS SURA correspondiente a 2024 también registra un promedio de cinco días entre la sospecha y el diagnóstico de cáncer de mama dentro del programa “Tiempo para ti”, además de una valoración general de satisfacción de 4.8 sobre cinco.
“Gestionar el riesgo en salud es traducir la ciencia en decisiones oportunas para cada paciente. La clave no está únicamente en contar con mejores herramientas diagnósticas, sino en asegurar que las personas accedan a ellas a tiempo, reciban el tratamiento adecuado y tengan un seguimiento continuo”, explicó Restrepo.
La especialista sostuvo que la medicina de precisión necesita integrarse a una ruta asistencial que conecte la sospecha clínica, las pruebas diagnósticas, la evaluación especializada, el tratamiento, la rehabilitación y el acompañamiento posterior.
Biomarcadores para seleccionar tratamientos
Carolina Jaramillo, coordinadora del Centro de Ciencias Ómicas SURA, abordó el uso de la genómica, la bioinformática clínica y los biomarcadores para identificar diferencias moleculares entre tumores que pueden presentar diagnósticos aparentemente similares.
“Hoy sabemos que pacientes con diagnósticos similares pueden tener comportamientos biológicos completamente diferentes. La medicina de precisión nos permite comprender esas diferencias y elegir alternativas terapéuticas más adecuadas para cada caso”, afirmó.
Las pruebas de biomarcadores examinan genes, proteínas y otras sustancias presentes en el cáncer. Sus resultados pueden aportar información para el diagnóstico, el pronóstico y la selección de determinados tratamientos, incluidas algunas terapias dirigidas e inmunoterapias.
Jaramillo explicó que el análisis molecular no sustituye la evaluación clínica ni significa que todas las personas sean candidatas a las mismas pruebas. Su aplicación depende del tipo de cáncer, la etapa de la enfermedad, la disponibilidad de muestras y la existencia de tratamientos asociados con los hallazgos identificados.
Equipos multidisciplinarios para tumores complejos
Silvia Guerrero, líder del Grupo de Malignidad Peritoneal del Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer de Bogotá, presentó avances en el manejo quirúrgico de tumores complejos y enfermedades que afectan el peritoneo.
Guerrero destacó que estos casos requieren decisiones coordinadas entre cirugía oncológica, oncología médica, radiología, patología, genética y otras especialidades.
La médica explicó que los diagnósticos de mayor precisión y las técnicas quirúrgicas especializadas han ampliado las alternativas disponibles para determinados pacientes con enfermedades que históricamente presentaban pronósticos limitados.
Las expositoras coincidieron en que la atención oncológica debe abarcar prevención, detección temprana, caracterización molecular, tratamiento oportuno, rehabilitación, cuidados paliativos cuando sean requeridos y seguimiento durante la recuperación.
Barreras compartidas por América Latina
El panel examinó dificultades presentes en distintos sistemas sanitarios de América Latina, entre ellas la atención fragmentada, la desigualdad en el acceso a tecnologías especializadas, la limitada interoperabilidad de los expedientes clínicos y la ausencia de rutas suficientemente articuladas.
Una investigación divulgada por la Organización Panamericana de la Salud advierte que la carga anual de cáncer en América Latina podría aumentar de 1.5 millones de casos en 2020 a más de 2.4 millones en 2040, lo que incrementaría la presión sobre las capacidades diagnósticas y asistenciales de la región.
Los especialistas plantearon que la incorporación de tecnologías debe acompañarse de protocolos clínicos, capacitación profesional, medición de resultados y mecanismos que permitan dar continuidad al paciente entre diferentes centros y niveles de atención.
Posibles áreas de cooperación con República Dominicana
Al cierre de la actividad, Restrepo identificó tres posibles frentes de colaboración entre Salud SURA Colombia y entidades sanitarias dominicanas.
El primero contempla el intercambio de conocimientos entre especialistas; el segundo, servicios de consultoría para fortalecer modelos de gestión del riesgo, y el tercero, la articulación de una red complementaria en Colombia para casos que requieran capacidades específicas o cuando el paciente decida recibir atención fuera de República Dominicana.
La propuesta prevé que cualquier atención realizada en Colombia sea coordinada con los médicos e instituciones dominicanas, de manera que el paciente pueda regresar a su equipo tratante y mantener la continuidad de su proceso.
La información divulgada no especificó un calendario de implementación, las instituciones dominicanas que podrían integrarse ni las condiciones administrativas o financieras de esa eventual cooperación.















