El presidente estadounidense afirmó que Teherán aseguró no estar exigiendo peajes, seguros ni otros cargos a los buques, mientras persisten versiones contrapuestas sobre el uso de los fondos iraníes congelados.
Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que pondrá fin de inmediato a las negociaciones con Irán si se comprueba que la República Islámica está cobrando peajes, seguros u otras tarifas a las embarcaciones que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Trump sostuvo en una publicación difundida a través de Truth Social que Teherán comunicó formalmente a Washington que no solicita ni recibe pagos relacionados con la navegación por el corredor marítimo.
“Irán ha informado a Estados Unidos que, pese a las noticias falsas y problemáticas que afirman lo contrario, no se solicitan ni se reciben peajes, costos de seguro ni otros cargos de ningún tipo por parte de Irán a los barcos que navegan por el estrecho de Ormuz”, escribió el mandatario.
“Si esta información es falsa, las negociaciones terminarían de inmediato”, agregó. La advertencia se produce después de la primera ronda de conversaciones celebrada en Suiza entre representantes estadounidenses e iraníes para definir un marco que permita reducir las hostilidades y normalizar progresivamente la navegación.
Versiones contrapuestas sobre los fondos congelados
El presidente estadounidense también negó que su Gobierno haya entregado dinero directamente a Irán o liberado fondos para que Teherán pueda utilizarlos sin condiciones.
Según Trump, una parte de los activos iraníes bloqueados sería colocada en una cuenta de depósito en garantía bajo control estadounidense y destinada a la adquisición de alimentos, medicamentos y productos agrícolas procedentes de Estados Unidos.
El mandatario mencionó específicamente maíz, trigo y soja, y sostuvo que la operación permitiría atender necesidades humanitarias dentro de Irán y, al mismo tiempo, beneficiar a agricultores y ganaderos estadounidenses.
La versión de Washington ha sido cuestionada por representantes iraníes. Funcionarios de Teherán aseguran que no existe un compromiso que obligue al país a comprar exclusivamente productos agrícolas estadounidenses y sostienen que las decisiones comerciales dependerán de criterios como precios, calidad y necesidades internas.
El embajador iraní ante las Naciones Unidas en Ginebra también rechazó que Estados Unidos o Catar puedan decidir unilateralmente el destino final de los recursos, argumentando que se trata de activos pertenecientes a Irán.
Catar participa en la búsqueda de un mecanismo financiero
Estados Unidos y Catar trabajan en un mecanismo que permitiría a Irán acceder inicialmente a unos 6,000 millones de dólares depositados en territorio catarí, con restricciones para su utilización en alimentos, medicamentos y otros bienes humanitarios.
Los recursos forman parte de los activos iraníes congelados en el extranjero como consecuencia de las sanciones. Estimaciones citadas por The Wall Street Journal sitúan en alrededor de 100,000 millones de dólares el total de fondos iraníes bloqueados en distintos países, aunque la cantidad disponible y las condiciones de acceso continúan siendo objeto de negociación.
Las diferencias sobre la administración de esos recursos constituyen uno de los principales obstáculos del diálogo. Washington intenta vincular cualquier flexibilización financiera con garantías sobre el estrecho de Ormuz, las exportaciones de petróleo y el programa nuclear iraní, mientras Teherán reclama control sobre sus activos y una reducción más amplia de las sanciones.
Ormuz permanece abierto bajo estrictas condiciones
Trump había informado previamente que Irán aceptó mantener abierto el estrecho de Ormuz como parte de las concesiones alcanzadas durante las conversaciones.
Sin embargo, la circulación marítima todavía no ha retornado a sus niveles anteriores al conflicto. El tránsito ha aumentado de manera gradual, con embarcaciones que utilizan rutas temporales coordinadas por la Organización Marítima Internacional, mientras persisten riesgos relacionados con minas, seguridad naval y costos de aseguramiento.
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Su estabilidad resulta determinante para las exportaciones de petróleo y gas procedentes del golfo Pérsico y para el comportamiento de los precios internacionales de los combustibles.
La promesa atribuida a Irán de no imponer tarifas ha contribuido a reducir parte de la presión sobre los mercados petroleros, aunque las navieras y aseguradoras mantienen cautela ante la posibilidad de que las negociaciones fracasen o surjan nuevas restricciones.
Negociaciones bajo advertencias y desacuerdos
Estados Unidos e Irán disponen de un período inicial de 60 días para discutir un acuerdo más amplio sobre sanciones, seguridad marítima, exportaciones petroleras y supervisión nuclear.
Las dos partes han ofrecido versiones contradictorias sobre varios de los compromisos alcanzados. Trump sostiene que Irán aceptó inspecciones nucleares y restricciones sobre el uso de sus fondos congelados, mientras funcionarios iraníes afirman que esos asuntos todavía no han sido acordados en los términos anunciados por Washington.
La amenaza de suspender el diálogo si se comprueban cobros a los buques introduce una nueva condición en un proceso diplomático que continúa sujeto a las tensiones regionales, las operaciones militares en Líbano y las diferencias sobre el futuro del programa nuclear iraní.















