La caída de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida modificarán la estructura poblacional y desplazarán parte de la demanda de cuidados hacia las personas envejecientes.
Santo Domingo. – La República Dominicana tendrá hacia mediados de este siglo más personas de 65 años o más que niños menores de 15 años, un cambio sin precedentes que obligará al país a revisar sus políticas de salud, cuidados, seguridad social y planificación económica.
Las nuevas Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población presentadas por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) muestran que el peso de la población infantil disminuirá del 25 % registrado en 2025 al 18 % en 2050.
Durante el mismo período, la proporción de personas de 65 años o más aumentará del 9 % al 17 % y continuará creciendo hasta representar el 36 % de la población dominicana en 2100.
La transformación responde a dos procesos que avanzan simultáneamente: las mujeres tienen menos hijos y la población vive durante más años.
Fecundidad cae por debajo del nivel de reemplazo
La tasa global de fecundidad se sitúa en 1.97 hijos por mujer en 2026, por debajo del nivel necesario para que una población pueda reemplazarse generacionalmente sin considerar la migración.
En 1950, cada mujer tenía un promedio de 7.57 hijos durante su vida reproductiva. La ONE proyecta que el indicador disminuirá hasta aproximadamente 1.70 hijos por mujer en 2050 y se mantendrá en un nivel similar hasta finales de siglo.
La fecundidad adolescente también presenta una tendencia descendente. Su participación pasaría del 14 % en 2026 al 12 % en 2050 y al 7 % en 2100.
Esperanza de vida podría alcanzar 91.5 años
La esperanza de vida al nacer aumentó de 44 años en 1950 a 75.7 años en 2026. La cifra actual muestra una diferencia por sexo: 79.1 años para las mujeres y 72.4 para los hombres.
Las proyecciones indican que el promedio nacional podría alcanzar los 91.5 años en 2100.
La ONE también identifica una sobremortalidad masculina en todas las edades, con una diferencia especialmente pronunciada alrededor de los 20 años, cuando la mortalidad de los hombres llega a triplicar la registrada entre las mujeres.
Como resultado de la mayor longevidad y la reducción de los nacimientos, la edad media de la población dominicana pasará de 32.9 años en 2026 a 40.3 años en 2050 y a 51.6 años al finalizar el siglo.
El país entrará en una etapa de envejecimiento alto
El índice de envejecimiento, que relaciona la población de 60 años o más con la menor de 15, superará el umbral de 60 hacia 2031, punto a partir del cual la República Dominicana entrará en una etapa de envejecimiento alto.
Este cambio modificará gradualmente las necesidades sociales del país. La demanda de cuidados, actualmente concentrada en gran medida en la niñez, se desplazará hacia los adultos mayores.
El nuevo escenario plantea presiones para el sistema sanitario, las pensiones, los servicios de atención de larga duración y la capacidad de las familias para cuidar a personas envejecientes.
También obligará a anticipar la necesidad de personal especializado, infraestructuras accesibles y programas que permitan a la población mayor conservar autonomía, protección social y calidad de vida.
Población alcanzará 12.3 millones en 2050
La población dominicana, estimada en poco más de 10.8 millones de habitantes en 2026, continuará creciendo hasta alcanzar aproximadamente 12.3 millones en 2050.
El país se acercará a su mayor volumen poblacional durante la década de 2070 y luego iniciará un descenso gradual hasta situarse en poco más de 11.9 millones de personas en 2100.
La tasa promedio anual de crecimiento disminuirá a 3.9 por cada mil habitantes entre 2025 y 2050 y a 0.9 por cada mil entre 2050 y 2075.
Entre 2075 y 2100, la tasa se tornaría negativa, con una estimación de menos 2.6 por cada mil habitantes, lo que supone que las defunciones superarían los nacimientos hacia el final del siglo.
Ventana demográfica se extendería hasta 2065
Pese al proceso de envejecimiento, la República Dominicana atraviesa actualmente una ventana de oportunidad demográfica, caracterizada por una elevada proporción de personas en edad productiva.
Por cada 100 personas en edad de trabajar existen 51.7 dependientes en 2026, la relación más baja de todo el período analizado. Esta ventana se extendería aproximadamente hasta 2065, antes de que el aumento de los adultos mayores vuelva a elevar la dependencia poblacional.
Las proyecciones fueron elaboradas por la ONE con acompañamiento técnico del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
El cálculo incorporó datos del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2022, estadísticas vitales, encuestas especializadas, registros administrativos e información sobre migración internacional.















