Equipos de Naciones Unidas coordinan con las autoridades venezolanas la evaluación de daños, el despliegue de rescate y la asistencia a los supervivientes de los sismos que dejan 164 muertos y 971 heridos.
Caracas, Venezuela. – La Organización de las Naciones Unidas inició la coordinación de una respuesta humanitaria urgente tras los dos terremotos que golpearon el norte de Venezuela, mientras las autoridades elevan a 164 el número de fallecidos y a 971 el de heridos.
El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher, pidió una movilización internacional amplia para responder a las necesidades surgidas por los sismos.
“Está llegando la solidaridad internacional. Necesitaremos la colaboración de todos”, escribió Fletcher en sus redes sociales.
El funcionario informó que mantiene contacto permanente con el equipo de Naciones Unidas en Caracas, encabezado por el coordinador residente y humanitario, Gianluca Rampolla del Tindaro.
Rampolla sostuvo conversaciones con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para identificar las prioridades y organizar la asistencia requerida por las comunidades afectadas.
La respuesta contempla el apoyo a las operaciones de búsqueda y rescate, la movilización de ayuda de emergencia y la evaluación de las necesidades de las familias que perdieron viviendas o permanecen en zonas con servicios interrumpidos.
Fletcher indicó que la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios trabaja para acelerar una intervención que permita atender a los supervivientes y reforzar la capacidad de los equipos desplegados en el país.
El Programa Mundial de Alimentos también comunicó su disposición para asistir a las autoridades venezolanas. Su director ejecutivo interino, Carl Skau, expresó sus condolencias a las familias afectadas y señaló que la agencia está preparada para movilizar recursos y llegar con rapidez a las comunidades damnificadas.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, manifestó su pesar por las muertes, las lesiones y la destrucción de viviendas. ACNUR informó que puede incorporarse a las operaciones de respuesta junto con las instituciones públicas y las organizaciones humanitarias.
Los terremotos se produjeron con menos de un minuto de diferencia durante la tarde del miércoles. El Servicio Geológico de Estados Unidos situó el primer movimiento, de magnitud 7.2, a unos 24 kilómetros al este-noreste de San Felipe y a una profundidad de 21.9 kilómetros.
El segundo sismo, de magnitud 7.5, fue localizado a 28 kilómetros al sureste de Yumare, con una profundidad de 10 kilómetros, una condición que incrementó la intensidad de la sacudida en varias zonas pobladas.
Las autoridades venezolanas informaron que se han registrado al menos 30 réplicas. La Guaira figura entre las áreas con mayores daños, con edificios colapsados, interrupciones eléctricas y operaciones de rescate todavía en desarrollo.
El sistema PAGER del USGS colocó el terremoto de magnitud 7.5 bajo alerta roja por la posibilidad de numerosas víctimas y pérdidas económicas severas. La categoría con mayor probabilidad dentro del modelo sitúa las muertes entre 10,000 y 100,000.
La proyección es generada automáticamente a partir de la intensidad del movimiento, la población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones. El propio organismo advierte que esos cálculos contienen un margen amplio de incertidumbre y no sustituyen las cifras confirmadas por las autoridades.















