James Boyard, director de gabinete del Ministerio de Defensa e inspector general de la Policía Nacional de Haití, fue secuestrado en Puerto Príncipe por hombres armados.
Puerto Príncipe, Haití. – La crisis de seguridad que afecta a Haití sumó un nuevo episodio de gravedad tras el secuestro de James Boyard, director de gabinete del Ministerio de Defensa e inspector general de la Policía Nacional, considerado uno de los funcionarios de más alto rango capturados por grupos criminales en los últimos años.
De acuerdo con informaciones confirmadas por una fuente vinculada al caso, Boyard fue secuestrado el pasado jueves por hombres armados en el sector Bourdon, una de las zonas de Puerto Príncipe que hasta hace poco era considerada relativamente segura frente al avance de las pandillas.
El funcionario tenía bajo su responsabilidad importantes tareas relacionadas con la reorganización de las Fuerzas Armadas haitianas y la evaluación de la Policía Nacional para la implementación de reformas institucionales en materia de seguridad.
Hasta el momento, las autoridades haitianas no han informado quiénes estarían detrás del secuestro ni si los responsables han realizado exigencias económicas para la liberación del funcionario.
Analistas internacionales consideran que la operación evidencia un alto nivel de planificación. Diego Da Rin, especialista del International Crisis Group, señaló que una figura con el nivel de protección de Boyard difícilmente podría ser capturada sin una preparación previa y sin información detallada sobre sus movimientos.
El experto advirtió que las organizaciones criminales continúan ampliando su capacidad operativa y extendiendo sus acciones hacia sectores que anteriormente permanecían fuera de su radio de influencia.
Actualmente, se estima que alrededor del 70 % de Puerto Príncipe permanece bajo control de la coalición criminal Viv Ansanm, organización que fue designada por Estados Unidos como grupo terrorista extranjero en mayo de 2025.
Las autoridades y organismos internacionales observan con preocupación el incremento de los secuestros dirigidos contra funcionarios públicos, empresarios y ciudadanos con doble nacionalidad, una modalidad utilizada por las pandillas para obtener mayores sumas de dinero mediante rescates.
Escalada de violencia
El secuestro ocurre pocos días después de operativos realizados por la Policía Nacional Haitiana en Villa de Dios, un sector controlado por la pandilla 5 Segundos, liderada por Johnson André, conocido como «Izo», considerado uno de los cabecillas criminales más poderosos del país.
Según informes de organismos internacionales, esta zona es utilizada frecuentemente para mantener cautivas a personas secuestradas.
Datos de las Naciones Unidas indican que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 fueron reportados al menos 267 secuestros en Haití, mientras que durante el año 2025 se registraron 1,268 casos, reflejando que, pese a una reducción respecto a 2024, la práctica continúa representando una de las principales amenazas para la población y las instituciones del país.
El secuestro de Boyard vuelve a poner en evidencia los desafíos que enfrenta Haití para recuperar el control territorial y fortalecer sus organismos de seguridad frente al avance de las estructuras criminales.
















