Residentes del sector expresaron preocupación por las actividades que, según afirman, se desarrollan durante las noches en un terreno utilizado como estacionamiento de autobuses escolares.
Río San Juan, María Trinidad Sánchez. – Residentes del sector Santa Lucía solicitaron la intervención de las autoridades policiales ante los constantes desórdenes que, según denuncian, se registran durante las noches en un terreno ubicado frente a la residencia del médico Luis A. Perozo.
De acuerdo con los comunitarios, el espacio es utilizado durante el día como estacionamiento de autobuses escolares sin generar inconvenientes para los residentes del área. Sin embargo, aseguran que en horas nocturnas el lugar se convierte en punto de encuentro de vehículos y motocicletas que permanecen hasta la madrugada.
Los vecinos manifestaron que esta situación ha generado inquietud entre las familias que residen en el sector, debido a las molestias ocasionadas por el ruido y la presencia constante de personas en el lugar durante altas horas de la noche.
Investigan muerte de mascota
La preocupación de los residentes aumentó luego de que una perra perteneciente a la familia del doctor Perozo fuera encontrada muerta la mañana de este jueves.
Familiares y allegados indicaron que presumen que el animal pudo haber sido envenenado, aunque señalaron que esperan que las investigaciones correspondientes permitan determinar las circunstancias reales del hecho.
Según explicaron, la mascota formaba parte del entorno familiar desde hacía varios años y era considerada un miembro importante del hogar.
Vecinos del sector señalaron además que los perros de la residencia acostumbraban reaccionar ante la llegada de vehículos durante las noches, situación que, según afirman, era frecuente en el área.
Solicitan intervención de las autoridades
Los comunitarios hicieron un llamado a la Policía Nacional para que refuerce la vigilancia preventiva en el sector Santa Lucía y realice las investigaciones correspondientes en torno a la muerte del animal.
Asimismo, solicitaron que se adopten medidas que contribuyan a preservar la tranquilidad y la seguridad de los residentes de la zona.
Los denunciantes consideran que, en caso de confirmarse que la mascota fue envenenada, se trataría de un acto de crueldad que debe ser investigado y esclarecido por las autoridades competentes.














