El presidente estadounidense sostuvo que Teherán difícilmente podrá prolongar mucho más el conflicto, aunque no explicó qué negociación o condición concreta sustenta su pronóstico.
Washington, Estados Unidos. – El presidente Donald Trump afirmó que espera un final próximo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, después de más de cinco meses de enfrentamientos y mientras continúan las gestiones diplomáticas para alcanzar un acuerdo que permita normalizar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
“Creo que va a terminar muy pronto. No creo que puedan continuar mucho más”, declaró Trump este jueves 6 de agosto durante un encuentro con periodistas en el Despacho Oval, en referencia a Irán.
El mandatario no detalló qué elementos militares o diplomáticos le permiten anticipar un desenlace cercano ni anunció un nuevo alto el fuego. Sus declaraciones coinciden, sin embargo, con avances en las conversaciones entre Irán, Omán y otros actores regionales para establecer un mecanismo temporal de navegación por Ormuz que pueda servir de antesala a negociaciones más amplias para poner fin al conflicto.
Las señales de distensión tuvieron efecto este viernes sobre el mercado energético. Los futuros del Brent retrocedieron hasta US$81.79 por barril y el West Texas Intermediate a US$76.76, mientras ambos marcadores se encaminaban a cerrar la semana con pérdidas superiores al 9 %, según datos citados por Reuters.
Un conflicto que supera los cinco meses
La actual guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán, abriendo una nueva confrontación después de la guerra aérea de 12 días librada entre Israel e Irán en junio de 2025.
Washington y Teherán alcanzaron el 17 de junio un memorando que contemplaba el cese de las operaciones militares y medidas para permitir el tránsito seguro de embarcaciones comerciales por Ormuz. El documento abría además un período de negociaciones dirigido a alcanzar un acuerdo definitivo.
Ese entendimiento se deterioró pocas semanas después. El 8 de julio, Trump declaró terminado el alto el fuego después de nuevos ataques contra embarcaciones en el estrecho. Fuerzas estadounidenses respondieron con operaciones contra defensas aéreas, radares y embarcaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní.
Desde entonces, el control y las condiciones de navegación en Ormuz se han convertido en uno de los principales obstáculos para cualquier acuerdo.
Irán y Omán negocian una fórmula para Ormuz
El Gobierno iraní informó esta semana que alcanzó con Omán un entendimiento sobre las coordenadas geográficas de una eventual ruta marítima a través del estrecho y que la declaración conjunta se encuentra en fase final de revisión.
La propuesta permitiría a Teherán intervenir sobre el tránsito de entrada al golfo, mientras las embarcaciones que salgan utilizarían un corredor entre aguas iraníes y omaníes. Todavía existen diferencias sustanciales sobre el cobro de tarifas y las facultades que tendría Irán sobre los buques comerciales.
Fuentes citadas por Reuters indican que Irán propone cargos equivalentes a entre el 5 % y el 7 % del valor de las mercancías transportadas, Omán discute una tarifa cercana al 3 % y Estados Unidos rechaza cualquier pago obligatorio. Compañías navieras y aseguradoras han advertido, además, sobre dificultades legales derivadas de las sanciones estadounidenses.
Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados mundialmente circulaba por el estrecho de Ormuz, lo que convierte cualquier interrupción prolongada de esa ruta en un factor de presión sobre los mercados energéticos y el transporte marítimo internacional.
Trump admite presión sobre algunos arsenales
Las declaraciones sobre un posible final de la guerra también coincidieron con preguntas al mandatario acerca del nivel de las reservas estadounidenses de municiones.
Trump aseguró que Estados Unidos dispone de cantidades “virtualmente ilimitadas” de algunos tipos de armamento, pero reconoció que los inventarios de otros sistemas se encuentran más ajustados.
Reuters informó esta semana que las fuerzas estadounidenses han utilizado una parte considerable de sus existencias mundiales de misiles de largo alcance y alta precisión durante los cinco meses de guerra. Trump indicó que las empresas de defensa están ampliando sus capacidades de producción, incluidas instalaciones para fabricar sistemas Patriot y misiles Tomahawk.
El presidente no vinculó expresamente esas limitaciones con su previsión sobre un final próximo del conflicto.
Las hostilidades tampoco han cesado sobre el terreno. Reuters advirtió este viernes que, pese a las conversaciones sobre Ormuz y el descenso del petróleo, los acontecimientos de los últimos días muestran que el enfrentamiento entre Washington y Teherán continúa activo.
La posibilidad de convertir las conversaciones marítimas en un acuerdo político más amplio dependerá ahora de las condiciones sobre la navegación por el estrecho, las sanciones estadounidenses y las garantías de seguridad exigidas por ambas partes.















