La muerte a puñaladas de José Castillo Bello, de 65 años, desencadenó disturbios en la comunidad Mosquita, donde residentes sacaron a ciudadanos haitianos de la zona y quemaron parte de sus pertenencias.
San Víctor, Espaillat. – Las autoridades reforzaron la vigilancia policial en el municipio de San Víctor tras los disturbios registrados luego del homicidio del agricultor José Castillo Bello, hecho que derivó en la expulsión de ciudadanos haitianos de la comunidad Mosquita y la quema de parte de sus ajuares por residentes de la zona.
Castillo Bello, de 65 años, fue encontrado muerto el martes 4 de agosto en una finca de su propiedad. Su esposa localizó el cadáver cuando acudió a llevarle el almuerzo. El cuerpo estaba oculto entre yaguas y presentaba múltiples heridas provocadas con un arma blanca.
El crimen es investigado por el Ministerio Público y la Policía Nacional. El fiscal adjunto Johan Vargas informó que las autoridades mantienen la búsqueda de un ciudadano haitiano señalado por familiares y residentes como sospechoso del homicidio y que habría trabajado con la víctima. Hasta ahora no se ha informado de su detención.
Las versiones sobre el posible móvil del crimen permanecen bajo investigación. Familiares han planteado distintas hipótesis relacionadas con la relación laboral entre Castillo Bello y el sospechoso y con un dinero que el agricultor habría recibido por la venta de una cosecha de aguacates. Ninguna de esas versiones ha sido establecida de manera definitiva por las autoridades.
Tras conocerse el homicidio, residentes de Mosquita sacaron colchones, muebles, mesas, sillas y otros enseres de viviendas ocupadas por ciudadanos haitianos y posteriormente les prendieron fuego en la vía pública. Parte de los extranjeros fueron obligados a abandonar la comunidad.
Los acontecimientos elevaron la tensión en San Víctor y motivaron un incremento de la presencia policial en puntos de la comunidad, con patrullajes y labores preventivas dirigidas a impedir nuevos incidentes y mantener el orden público.
Hasta este viernes 7 de agosto no se había informado oficialmente sobre arrestos por el homicidio ni sobre personas detenidas a raíz de los disturbios. Tampoco se ha precisado la cantidad de agentes desplegados o el monto de los daños ocasionados durante la quema de pertenencias.
La Policía Nacional y el Ministerio Público mantienen abierta la investigación para establecer las circunstancias del asesinato, localizar al sospechoso y determinar responsabilidades conforme avance el proceso investigativo.















