El quinteto sub-20 dominicano llega invicto a la final y procura revalidar el título conquistado en San Salvador 2023 frente a un rival que también suma cuatro victorias.
Santo Domingo. – República Dominicana enfrentará esta noche a Puerto Rico por la medalla de oro del baloncesto masculino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en una final caribeña programada para las 8:30 en la Arena Banreservas Profesor Virgilio Travieso Soto.
La selección dominicana buscará su quinto campeonato en la historia del baloncesto masculino de los Juegos y el segundo de manera consecutiva, después de conquistar el título en San Salvador 2023. Sus anteriores coronas fueron obtenidas en Maracaibo 1998, San Salvador 2002, Veracruz 2014 y San Salvador 2023.
El torneo de esta edición se disputa en la categoría sub-20, modalidad establecida por la Federación Internacional de Baloncesto para ambas ramas. República Dominicana llega como campeona defensora y con el objetivo de conservar el título ante su público.
Dominicanos y puertorriqueños llegan invictos a la disputa por el oro, ambos con registro de cuatro victorias y ninguna derrota. República Dominicana encabezó el Grupo A con marca de 3-0 y luego superó 78-65 a México en la semifinal; Puerto Rico ganó el Grupo B y venció 111-68 a Belice para avanzar al partido decisivo.
Dominicana llega tras contener a México
El conjunto quisqueyano aseguró su presencia en la final con una victoria 78-65 sobre México, en un encuentro que comenzó a inclinar a su favor desde la primera mitad.
República Dominicana llegó al descanso con ventaja de 35-23, después de ganar el primer cuarto 16-13 y dominar el segundo 19-10. Esa diferencia permitió al equipo administrar el marcador frente a un rival que intentó reaccionar durante la segunda parte.
Cristopher Maldonado encabezó la ofensiva dominicana con 21 puntos y siete rebotes. Eugri Germán aportó 16 unidades, Marlon Martínez Jr. consiguió 10 y Ronald García terminó con nueve.
El desempeño de Maldonado en la semifinal lo coloca entre las principales referencias ofensivas del conjunto para la final, mientras Germán y García han aportado anotación, manejo del balón y presión defensiva durante el torneo.
La selección comenzó la competencia con una victoria 107-40 sobre Guatemala. En ese partido, Ronald García anotó 23 puntos, Adrián Brito sumó 17 y Rodaris Romero agregó 12, dentro de una ofensiva que tuvo seis jugadores con cifras dobles.
Puerto Rico exhibe profundidad ofensiva
Puerto Rico también llega sin derrotas y con una ofensiva que ha mostrado capacidad para producir desde varias posiciones.
En la semifinal ante Belice, seis jugadores puertorriqueños alcanzaron cifras dobles. Isaiah Brown lideró con 23 puntos y siete rebotes; Dwight Gaines anotó 17; Rognny Santiago agregó 15; Elijah Espinosa consiguió 12, y Vincent Stewart Jr. y Felipe Quiñones aportaron 11 cada uno.
Los boricuas resolvieron ese encuentro 111-68 después de construir una ventaja de 54-27 al finalizar la primera mitad. El equipo ganó el primer período 26-15 y el segundo 28-12.
Puerto Rico inició el torneo con una victoria 120-41 sobre Jamaica, resultado en el que Dwight Gaines anotó 20 puntos y repartió ocho asistencias, Alexander Montes consiguió 18 y Stewart Jr. terminó con 15 tantos y 10 rebotes.
En su segundo compromiso derrotó 70-56 a Panamá, con 14 puntos, seis rebotes y cuatro robos de Isaiah Brown. Gaines y Santiago aportaron 11 unidades cada uno, mientras Quiñones terminó con 10 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias.
Los resultados muestran una plantilla capaz de distribuir su producción entre varios jugadores, una característica que obligará a República Dominicana a sostener su intensidad defensiva durante los cuatro períodos.
Una final entre los únicos invictos
República Dominicana y Puerto Rico son los únicos equipos que llegan a la última jornada sin derrotas.
El conjunto dominicano ha ganado sus cuatro partidos y viene de superar a México por 13 puntos. Puerto Rico también acumula cuatro triunfos y registró una diferencia de 43 tantos en la semifinal frente a Belice.
La final enfrentará dos estilos con capacidad ofensiva, pero con recorridos distintos. Dominicana debió responder ante una defensa mexicana más exigente, mientras Puerto Rico ha construido ventajas amplias mediante transiciones rápidas, presión defensiva y anotación repartida.
El control de los rebotes, las pérdidas de balón y la defensa sobre los principales tiradores boricuas aparecen entre los factores determinantes para el quinteto local.
Puerto Rico, por su parte, intentará limitar el impacto de Maldonado, García y Germán, además de impedir que República Dominicana encuentre puntos fáciles en transición.
El quinto oro y la defensa del título
Una victoria permitiría a República Dominicana ampliar a cinco su registro de medallas de oro en el baloncesto masculino centroamericano y caribeño.
El primer título llegó en Maracaibo 1998, donde la selección terminó invicta con marca de 7-0. Cuatro años después, en San Salvador 2002, extendió aquella racha con cuatro nuevas victorias y volvió a subir a lo más alto del podio.
La tercera corona fue conquistada en Veracruz 2014 y la cuarta en San Salvador 2023, cuando Dominicana venció 89-72 a México en la final. Andrés Feliz lideró aquel triunfo con 20 puntos, mientras Víctor Liz aportó 17.
El equipo de 2026 procura ahora convertirse en el segundo conjunto dominicano que enlaza dos títulos consecutivos en esta competencia, después de las coronas logradas en 1998 y 2002.
Arena Banreservas, escenario de la definición
La final será celebrada en la Arena Banreservas Profesor Virgilio Travieso Soto, instalación ubicada en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y sede oficial del baloncesto en Santo Domingo 2026.
El partido por la medalla de bronce entre México y Belice comenzará a las 6:00 de la tarde. La disputa por el oro entre República Dominicana y Puerto Rico está fijada para las 8:30 de la noche.
La selección dominicana tendrá la oportunidad de conquistar el campeonato en condición de anfitriona, frente a uno de sus rivales históricos del Caribe y ante el público que la ha acompañado durante el torneo.














