El artista dominicano regresó a Galicia un año después de la tormenta que obligó a suspender su concierto y convirtió el campo de Baltar en una multitudinaria celebración caribeña.
Sanxenxo, España. – Un año después de la tormenta que obligó a suspender su presentación apenas iniciada, Juan Luis Guerra regresó este domingo a Galicia y cumplió la promesa hecha a miles de seguidores que habían quedado a las puertas de una noche largamente esperada.
Más de 15,000 personas llenaron el campo de fútbol de Baltar, en Portonovo, municipio de Sanxenxo, para asistir a una jornada organizada dentro de los Conciertos del Xacobeo, con actuaciones de Grupo Manía, Juan Luis Guerra y Gente de Zona.
La velada tuvo el peso simbólico de una cita pendiente. En 2025, una fuerte tormenta obligó a cancelar el concierto del artista dominicano pocos minutos después de su inicio. Esta vez, bajo un ambiente plenamente estival, el público volvió al recinto para cerrar aquella historia interrumpida por la lluvia.
Desde las primeras horas se registraron largas filas de asistentes, reflejo de la expectativa generada por el regreso de Guerra a la provincia de Pontevedra. La jornada abrió con la actuación del grupo puertorriqueño Grupo Manía, encargado de preparar el ambiente antes del momento más esperado de la noche.
Juan Luis Guerra apareció sobre el escenario interpretando “Rosalía”, recibido por una ovación de un público que aguardaba el reencuentro desde el pasado verano.
“Un gran placer estar con todos ustedes”, expresó el artista antes de continuar con “Para ti”, merengue que presentó como una composición dedicada a Jesús.
La conexión con los asistentes fue inmediata. “Burbujas de amor” marcó uno de los primeros momentos de comunión colectiva, mientras el músico alternó su presencia con intervenciones de su banda, que interpretó temas como “Tú” y “Como abeja en el panal”.
Tras un cambio de vestuario, con una chaqueta azul en sintonía con el resto de sus músicos, Guerra retomó el escenario con “Visa para un sueño”. Más adelante, megáfono en mano, interpretó el inicio de “El costo de la vida”, una de las canciones de mayor contenido social de su repertorio.
Uno de los pasajes más esperados llegó con “Ojalá que llueva café”. La canción adquirió un sentido especial en Baltar: hace un año, la lluvia había sido la causa de la suspensión; esta vez, el cielo permitió que el público escuchara completo uno de los temas más reconocibles del cancionero latinoamericano.
Durante la presentación, Guerra saludó a los numerosos latinoamericanos presentes en el recinto. Preguntó por dominicanos, venezolanos, cubanos, colombianos, puertorriqueños, peruanos, argentinos, chilenos y hondureños, antes de exclamar: “Bienvenidos, ya estamos todos”.
En la recta final, el artista volvió al escenario con una chaqueta vaquera con el mensaje “Bachata rosa” y un sombrero azul. Interpretó “A pedir su mano” y luego agradeció el cariño recibido por el público.
“Quiero agradecerles a todos el cariño. Que lo pasen muy bien, bendiciones”, dijo antes de una salida que anticipaba el cierre definitivo.
Los primeros acordes de “La bilirrubina” desataron la euforia entre los asistentes. Miles de personas cantaron al unísono el tema, convertido desde hace décadas en una pieza central de los conciertos de Juan Luis Guerra.
La noche continuó pasada la una de la madrugada con Gente de Zona, que tomó el relevo con “Bailando” y mantuvo el ritmo festivo hasta el cierre. El dúo cubano incluyó en su presentación “La Gozadera”, tema con el que completó una programación marcada por el merengue, la bachata, la música tropical y los sonidos urbanos latinos.
El concierto permitió a Juan Luis Guerra saldar la cita pendiente con el público gallego y cerrar la promesa que había dejado abierta tras la suspensión provocada por la tormenta del año anterior.















