El Brent superó momentáneamente los 74 dólares después de que un proyectil impactara contra el tanquero Al Rekayyat, en un nuevo episodio de tensión sobre una ruta clave para el comercio energético mundial.
Londres. – El precio del barril de petróleo Brent, referencia para el mercado europeo, subió este martes hasta los 73.91 dólares, con un avance de 2.64 %, después de que un proyectil impactara contra un buque cisterna de bandera qatarí en las proximidades del estrecho de Ormuz.
Durante la sesión, el Brent llegó a superar los 74 dólares por barril, un nivel que no alcanzaba desde hacía diez días, en medio de la reacción de los mercados ante el deterioro de la seguridad marítima en una de las rutas más sensibles para el transporte mundial de petróleo y gas.
El West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, también registró un incremento de 2.35 % y rebasó la barrera de los 70 dólares por barril.
El movimiento del mercado se produjo en un contexto de relativa calma posterior al acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán, pero el ataque contra el buque reactivó las preocupaciones sobre el tránsito energético por el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, un tanquero fue impactado por un proyectil de origen desconocido en el costado de babor mientras navegaba hacia el sur, a unas 8 millas náuticas al este de Limah, en Omán. El incidente provocó un incendio a bordo.
El buque afectado fue identificado en reportes internacionales como el Al Rekayyat, una embarcación qatarí vinculada al transporte de gas natural licuado.
Qatar atribuyó responsabilidad legal a Irán por el ataque y calificó el hecho como una violación grave del Derecho Internacional y de las normas que garantizan la libertad de navegación y el paso seguro por vías marítimas internacionales.
El portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Mayed al Ansari, reclamó a Teherán poner fin a las prácticas que, según dijo, socavan la seguridad regional y amenazan la navegación marítima internacional.
Al Ansari advirtió además que el incidente representa un riesgo para la seguridad del suministro energético global, debido al papel estratégico del estrecho de Ormuz en el transporte de hidrocarburos.
Hasta el momento de los reportes iniciales, Irán no había ofrecido una respuesta pública directa a las acusaciones de Qatar.
El episodio ocurre mientras continúan las tensiones diplomáticas entre Teherán y Washington. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que su país no retomará negociaciones con Estados Unidos si persisten las amenazas.
Las declaraciones se produjeron después de nuevas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que podría retomar acciones si no se alcanza un pacto con Irán.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, y constituye una de las rutas más vigiladas del comercio energético internacional. Cualquier interrupción o riesgo sostenido en esa zona suele trasladarse con rapidez a los precios del petróleo, el gas y los costos del transporte marítimo.
La reacción de los mercados refleja el temor a que nuevos incidentes en la zona alteren el flujo regular de energía desde el Golfo, especialmente en un momento de fragilidad diplomática y de sensibilidad en los precios internacionales del crudo.















