La subsecretaria general de las Naciones Unidas, Michelle Muschett, presentó en el país el Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2026 para América Latina y el Caribe.
Santo Domingo. – La subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Michelle Muschett, destacó los avances alcanzados por la República Dominicana en materia de democracia, libertades políticas y desarrollo humano, durante la presentación del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2026.
El documento, titulado “Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe”, analiza los principales desafíos que enfrentan los sistemas democráticos de la región y plantea recomendaciones para fortalecer la gobernanza y el desarrollo sostenible.
La actividad fue encabezada por el presidente Luis Abinader en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), junto al canciller Roberto Álvarez, autoridades gubernamentales, representantes de organismos internacionales, académicos, empresarios y miembros de la sociedad civil.
PNUD resalta fortalecimiento democrático
Durante su intervención, Muschett señaló que la República Dominicana constituye un caso relevante de fortalecimiento democrático en un contexto regional marcado por crecientes presiones sobre las instituciones democráticas.
“En este contexto, el país ha logrado avances importantes en materia de democracia electoral y libertades políticas, destacándose como un caso de profundización de la democracia en un momento de crecientes presiones sobre estos sistemas”, expresó la alta funcionaria del PNUD.
Indicó que el informe identifica importantes desafíos para América Latina y el Caribe relacionados con la gobernanza, la polarización política, la desigualdad y la capacidad de los Estados para responder a las demandas ciudadanas.
Destacan reducción de la pobreza y la desigualdad
La representante del organismo internacional resaltó además los avances registrados por la República Dominicana en la reducción de la pobreza y la desigualdad durante las últimas dos décadas.
Según explicó, estos resultados reflejan transformaciones significativas en materia de desarrollo humano y bienestar social, elementos fundamentales para consolidar instituciones democráticas más sólidas y resilientes.
Muschett sostuvo que uno de los principales hallazgos del informe es que la fortaleza de la democracia está estrechamente vinculada a la capacidad del Estado para generar resultados concretos que impacten positivamente la vida de las personas.
“Construir sociedades más resilientes, inclusivas y prósperas requerirá fortalecer la conexión entre gobernanza democrática, capacidad estatal y resultados de desarrollo, traduciendo los logros democráticos en mejoras tangibles en la vida de las personas”, afirmó.
Canciller resalta desafíos de la región
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, afirmó que la democracia requiere ser fortalecida y renovada de manera permanente frente a los desafíos actuales.
El funcionario señaló que el informe del PNUD constituye una herramienta de reflexión sobre temas como la polarización política, la desinformación, el crimen organizado transnacional, las presiones migratorias, las nuevas tecnologías y los desafíos ambientales.
Álvarez destacó que la República Dominicana mantiene el compromiso de fortalecer la institucionalidad democrática, preservar la integridad electoral y continuar ampliando la capacidad del Estado para responder a las necesidades de la población.
“Recibimos este informe no como un veredicto, sino como un espejo y una hoja de ruta que nos invita a transformar las presiones del presente en oportunidades de renovación democrática”, manifestó.
Informe propone reimaginar el futuro democrático
El Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2026 plantea la necesidad de avanzar hacia instituciones más eficaces, fortalecer la participación ciudadana y promover políticas públicas capaces de responder a las expectativas sociales en un entorno marcado por transformaciones económicas, tecnológicas y sociales.
La publicación también destaca la importancia de vincular el desarrollo humano con la calidad de la democracia, como base para construir sociedades más inclusivas, resilientes y sostenibles en América Latina y el Caribe.















