La campaña electoral comenzó este domingo con los dos principales aspirantes separados por siete puntos en primera vuelta y en empate técnico en la más reciente simulación de un segundo turno.
Brasilia. – Brasil inició este domingo 16 de agosto la campaña oficial para las elecciones presidenciales del 4 de octubre con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los dos candidatos que concentran las mayores preferencias, en una carrera cuya distancia se ha reducido durante las últimas semanas.
La encuesta Quaest divulgada el viernes 14 de agosto coloca al presidente Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), con 38 % de intención de voto en primera vuelta, frente al 31 % del senador Flávio Bolsonaro, postulado por el Partido Liberal (PL). Renan Santos y Ronaldo Caiado registran 4 % cada uno y Romeu Zema 2 %.
La diferencia se estrecha al proyectar una segunda vuelta. Lula obtiene 43 % y Flávio Bolsonaro 40 %, resultado considerado un empate técnico debido al margen de error de dos puntos porcentuales. En la medición de Quaest del 5 de agosto, el mandatario aventajaba al senador 44 % a 39 %, lo que muestra una reducción de cinco a tres puntos en el enfrentamiento directo.
Quaest entrevistó presencialmente a 2,004 electores entre el 10 y el 13 de agosto. El estudio tiene un nivel de confianza de 95 %, margen de error de dos puntos y está registrado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) con el protocolo BR-06773/2026.
Las últimas encuestas coinciden en colocar a Lula y Flávio Bolsonaro como protagonistas de la disputa, aunque presentan diferencias relevantes sobre la magnitud de la ventaja entre ambos.
El Instituto Gerp situó a Flávio Bolsonaro con 45 % frente al 43 % de Lula en un posible segundo turno. Los dos aparecen técnicamente empatados por el margen de error de dos puntos. Ese levantamiento realizó 2,400 entrevistas remotas entre el 6 y el 10 de agosto y fue registrado ante el TSE bajo el número BR-08045/2026.
La medición CNT/MDA ofrece un panorama distinto y concede una ventaja mayor al presidente. Lula obtiene 48 % frente al 39.1 % de Bolsonaro en segunda vuelta. En primera ronda registra 42.4 %, seguido del senador con 28.7 %. La encuesta entrevistó presencialmente a 2,002 personas entre el 5 y el 9 de agosto en 140 municipios y tiene un margen de error de 2.2 puntos porcentuales.
La lectura conjunta de los estudios revela una competencia que se ha estrechado, pero no permite afirmar que todas las mediciones sitúan a los candidatos empatados. Quaest y Gerp muestran un escenario estadísticamente cerrado en una eventual segunda vuelta, mientras CNT/MDA conserva una diferencia de 8.9 puntos favorable a Lula.
Dos escenarios simbólicos para iniciar la campaña
Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial y escogió para su primer acto oficial el Estadio Municipal 1º de Maio, conocido históricamente como Vila Euclides, en São Bernardo do Campo, São Paulo. Fue allí donde su liderazgo sindical adquirió dimensión nacional durante las huelgas metalúrgicas de finales de la década de 1970.
La elección del lugar procura reconectar su candidatura con el movimiento de trabajadores que estuvo en el origen del PT, aunque la transformación del mercado laboral brasileño plantea un desafío diferente al que enfrentó Lula durante sus primeras campañas. El crecimiento del trabajo mediante plataformas digitales y la caída de la afiliación sindical obligan al oficialismo a disputar sectores laborales con vínculos cada vez menores con las organizaciones tradicionales.
Flávio Bolsonaro escogió como punto de partida la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, escenario utilizado durante años para grandes movilizaciones encabezadas por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El senador inicia así su primera campaña presidencial desde uno de los principales bastiones políticos del bolsonarismo.
El candidato del PL ha colocado la seguridad pública y la política fiscal entre los principales ejes de su propuesta. Su programa de seguridad plantea endurecer el combate contra las organizaciones criminales, mientras su equipo económico trabaja en un nuevo marco fiscal con límites de gasto vinculados al nivel de deuda pública.
La estrategia electoral de ambos parte de necesidades distintas. Lula intenta defender los resultados de su administración y ampliar nuevamente su conexión con trabajadores y sectores de ingresos medios, mientras Flávio Bolsonaro procura mantener movilizada la base política heredada de su padre y crecer entre electores que no se identifican plenamente con ninguno de los dos polos. Las encuestas de agosto indican que esa disputa por el electorado fuera de las bases partidarias puede adquirir mayor peso si la distancia continúa reduciéndose.
El Tribunal Superior Electoral autorizó desde este 16 de agosto la propaganda en calles e internet, así como actos públicos, comicios, caminatas y otras actividades previstas en la legislación. La propaganda electoral gratuita en radio y televisión comenzará el 28 de agosto y se extenderá hasta el 1 de octubre.
La primera vuelta será celebrada el 4 de octubre. Si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos, los dos más votados volverán a las urnas el 25 de octubre para definir la Presidencia de Brasil.















