La edición número 37 recorrió la avenida Grand Concourse con carrozas, comparsas y representantes de la diáspora dominicana en Nueva York.
El Bronx, Nueva York. – Miles de personas participaron este domingo en la trigésima séptima edición de la Gran Parada Dominicana del Bronx, una celebración que convirtió la avenida Grand Concourse en escenario de música, folclore y expresiones de identidad nacional.
El desfile, celebrado el 26 de julio, estuvo dedicado a la provincia de San Cristóbal y a la memoria del merenguero Rubby Pérez, cuya trayectoria fue recordada durante el recorrido mediante representaciones artísticas y la participación de familiares del cantante.
La ceremonia de apertura comenzó alrededor de la 1:00 de la tarde en la intersección de la calle 181 con Grand Concourse. En la tarima estuvieron el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani; el congresista de origen dominicano Adriano Espaillat; el cónsul general de la República Dominicana en Nueva York, Jesús Vásquez Martínez; la fiscal del Bronx, Darcel D. Clark; el gran mariscal Roberto Rojas y el presidente de la Asociación de Bodegueros Unidos de América, Radhames Rodríguez.
Mamdani, quien asumió como alcalde de Nueva York el 1 de enero de 2026, reconoció durante su intervención las contribuciones económicas, sociales y culturales de la comunidad dominicana a la ciudad.
Tras pronunciar sus palabras, el alcalde recorrió varias cuadras de Grand Concourse. Durante el trayecto recibió manifestaciones de respaldo y algunas expresiones de rechazo, mientras era acompañado por un amplio dispositivo de seguridad y un helicóptero policial sobrevolaba la zona.
Espaillat, representante del distrito congresual 13 de Nueva York y miembro de la Cámara de Representantes desde 2017, participó junto a autoridades locales, diplomáticos y dirigentes comunitarios.
También estuvieron presentes Vásquez Martínez, actual cónsul dominicano en Nueva York, y Clark, quien ocupa la Fiscalía del condado del Bronx desde enero de 2016.
San Cristóbal y Rubby Pérez
La provincia de San Cristóbal ocupó un lugar central en la programación de este año. La organización también rindió tributo a Rubby Pérez, nacido en Bajos de Haina y considerado una de las voces de mayor reconocimiento en la historia del merengue dominicano.
Zulinka Pérez, hija del fallecido artista, figuró entre las madrinas de honor junto a Celinés Toribio, Sandra Berrocal y Vickiana.
Toribio participa actualmente como viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior y directora ejecutiva del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior.
El empresario Roberto Rojas fue designado gran mariscal. Como mariscales honorarios participaron Mamdani, el cantautor Camboy Estévez, el artista Dalvin Antonio Núñez Vargas, el cónsul Vásquez Martínez y el empresario de medios Luinny Corporán.
Carrozas, comparsas y organizaciones comunitarias
La parada fue organizada por Felipe Febles y contó con cerca de 30 carrozas, además de agrupaciones folclóricas, organizaciones juveniles, asociaciones deportivas y representantes de entidades públicas, privadas y comunitarias.
La programación anunciada por los organizadores contemplaba 29 carrozas oficiales y más de 40 grupos culturales, cívicos y deportivos. La Gran Parada Dominicana del Bronx fue fundada en 1989 y se ha mantenido como una de las principales concentraciones culturales de la comunidad dominicana en Estados Unidos.
El recorrido concluyó en las proximidades de la calle 165. A diferencia de ediciones anteriores, los asistentes fueron colocados en las aceras de ambos lados de Grand Concourse, mientras permanecieron cerrados al tránsito los carriles locales en dirección norte y sur.
Aunque la actividad congregó a miles de personas, durante la jornada se observó una asistencia inferior a la registrada en algunas ediciones anteriores, así como dificultades en el ordenamiento del público y el desplazamiento de participantes en varios tramos del desfile.
La celebración volvió a reunir a familias, artistas, dirigentes comunitarios y representantes de instituciones vinculadas con la diáspora, en una de las vías más emblemáticas del Bronx.












