Las estaciones de combustibles continuarán aceptando tarjetas bancarias mientras las partes buscan una salida al conflicto por los costos de esas transacciones.
Santo Domingo. – El Gobierno dominicano y la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas acordaron abrir una mesa de diálogo de 30 días para buscar una solución al conflicto generado por las comisiones aplicadas a los pagos con tarjetas bancarias en las estaciones de combustibles.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión encabezada por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, junto al director ejecutivo de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, y una comisión de Adanegas.
La convocatoria se produjo luego de que el gremio advirtiera sobre la posibilidad de suspender la recepción de pagos con tarjetas, en protesta por los costos asociados a esas transacciones.
De acuerdo con lo informado, mientras se desarrollen las conversaciones, las estaciones de combustibles continuarán aceptando pagos con tarjetas con normalidad, por lo que no habrá cambios inmediatos para los consumidores.
La delegación de Adanegas estuvo encabezada por su presidente, Juan Elías Pérez, y contó con la participación del segundo vicepresidente, Juan Carlos Mata; la vocal Kaira Vázquez; Anulfo Rivas, Rafael Polanco, Adalberto Arias y Nelson Marcelino.
En la reunión no participaron representantes de las empresas proveedoras de terminales de pago electrónico, conocidas como verifones, actores que serán convocados en los próximos días por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes para integrarse a la mesa.
Las autoridades reiteraron su disposición de actuar como mediadoras entre los sectores involucrados, con el propósito de facilitar un entendimiento que permita resolver las diferencias sin afectar el servicio en las estaciones ni el derecho de los consumidores a utilizar medios de pago electrónicos.
El MICM indicó que el proceso se desarrollará respetando los principios de libre empresa y libre competencia, al tiempo que se procura una solución consensuada entre detallistas de combustibles, proveedores de servicios de pago y demás actores vinculados.
La institución señaló que el objetivo de la mesa de diálogo es preservar el funcionamiento regular del comercio de combustibles, garantizar la estabilidad del servicio y proteger los intereses de los usuarios.
El conflicto se origina en los costos que alegan asumir los detallistas por las comisiones aplicadas a las transacciones con tarjetas bancarias, un punto que Adanegas considera necesario revisar para evitar que afecte la rentabilidad de las estaciones.
El Gobierno informó que ofrecerá nuevos detalles sobre los avances del proceso conforme se desarrollen las conversaciones entre las partes.














