Un proyectil alcanzó las inmediaciones del complejo nuclear, mientras autoridades iraníes alertan sobre posibles consecuencias regionales.
Bushehr, Irán. – Un nuevo ataque fue reportado la mañana de este sábado en las cercanías de la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, donde un proyectil impactó próximo al perímetro de la instalación, provocando la muerte de un guardia de seguridad y daños en una estructura auxiliar del complejo.
De acuerdo con informaciones difundidas por la agencia Tasnim, el impacto generó afectaciones en uno de los edificios auxiliares debido a la onda expansiva y la metralla, aunque evaluaciones preliminares indican que las áreas principales de la planta no resultaron comprometidas y las operaciones continúan en funcionamiento.
El hecho se produce en el contexto de una serie de acciones militares que han tenido como objetivo la infraestructura iraní, siendo este el cuarto ataque registrado contra la central de Bushehr desde el inicio de las hostilidades atribuidas a fuerzas estadounidenses e israelíes.
Las autoridades iraníes no han ofrecido un balance detallado de daños estructurales más allá de la información preliminar, mientras se mantienen las evaluaciones técnicas sobre el alcance del impacto.
Tras el ataque, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, emitió declaraciones en las que advirtió sobre las posibles consecuencias de nuevas acciones contra instalaciones nucleares.
El funcionario cuestionó la reacción internacional ante hechos similares en otros escenarios y señaló que un ataque de mayor escala podría generar efectos que trasciendan las fronteras iraníes.
En ese sentido, mencionó el riesgo de una eventual dispersión radiactiva que, según indicó, podría impactar a países de la región del Golfo.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo, entre ellos Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, mantienen presencia de infraestructuras estratégicas y han estado vinculados al contexto de tensiones derivadas de la actual escalada en la región.
El desarrollo de los acontecimientos mantiene la atención internacional sobre la seguridad de instalaciones nucleares en escenarios de conflicto.















