La Armada estadounidense inicia operaciones en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo mientras Teherán responde con advertencias militares.
Washington/Oriente Medio. – Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos confirmaron este sábado el despliegue de dos destructores con misiles guiados en el estrecho de Ormuz, con el objetivo de iniciar operaciones de desminado en una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio global de energía.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que los buques USS Frank E. Peterson (DDG 121) y USS Michael Murphy (DDG 112) han comenzado maniobras para “generar las condiciones” que permitan la limpieza de posibles minas marítimas en la zona, atribuidas a la Guardia Revolucionaria de Irán.
Según el comunicado oficial, ambos destructores cruzaron el estrecho en dirección al golfo Pérsico como parte de una misión más amplia orientada a garantizar la seguridad de la navegación en este corredor estratégico.
El CENTCOM indicó que en los próximos días se sumarán recursos adicionales, incluidos drones submarinos, para reforzar las labores de desminado.
El comandante del CENTCOM, general Brad Cooper, señaló que las operaciones buscan habilitar una vía segura que será compartida con la industria marítima internacional para facilitar el tránsito comercial.
“El objetivo es garantizar que el estrecho esté completamente libre de amenazas y asegurar el flujo del comercio global”, expresó.
El despliegue ocurre en paralelo a un nuevo ciclo de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que se desarrollan en Islamabad, Pakistán, con la participación de delegaciones de alto nivel de ambos países.
Horas después del anuncio estadounidense, autoridades iraníes informaron que fuerzas militares del país habrían obligado a un destructor estadounidense a retirarse de las inmediaciones del estrecho, lo que añade un elemento de fricción a la operación.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos neurálgicos del comercio internacional, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume a nivel mundial. Su estabilidad es clave para los mercados energéticos y la economía global.
El CENTCOM reiteró que se trata de un “paso marítimo internacional” cuya seguridad es fundamental para la prosperidad regional y global, en medio de un escenario marcado por tensiones recurrentes entre Washington y Teherán.















