El presidente de Estados Unidos condiciona el diálogo en Islamabad a resultados inmediatos mientras Irán exige levantamiento de sanciones y acuerdos previos.
Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno reanudará los ataques contra Irán si las conversaciones previstas en Islamabad no producen resultados concretos en un plazo aproximado de 24 horas, en medio de una creciente tensión militar en el golfo Pérsico.
El mandatario aseguró que buques de guerra estadounidenses están siendo equipados con armamento de alta capacidad, en previsión de un eventual escenario de escalada si no se alcanza un entendimiento diplomático.
En declaraciones al diario New York Post, Trump afirmó que el Ejército de Estados Unidos está reforzando sus capacidades en la región.
“Estamos equipando nuestros barcos con las mejores armas jamás fabricadas, incluso a un nivel superior al que usábamos antes”, expresó el presidente, al tiempo que insistió en que esas capacidades serán utilizadas “de forma muy eficaz” en caso de no lograrse un acuerdo.
El gobernante fijó un margen de 24 horas para evaluar el curso de las negociaciones. “Lo sabremos en unas 24 horas. Pronto lo sabremos”, sostuvo.
De manera paralela, el vicepresidente JD Vance se dirige a Pakistán para participar en el proceso de diálogo, aunque persiste la incertidumbre sobre la participación de la delegación iraní.
A través de su plataforma Truth Social, Trump instó a Irán a retomar las conversaciones suspendidas tras el inicio del conflicto a finales de febrero, al tiempo que cuestionó la capacidad de negociación de Teherán y su influencia en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense señaló que Irán mantiene presión a través de las vías internacionales de tránsito, aunque sostuvo que su margen de maniobra es limitado en el actual contexto.
Desde Irán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, condicionó el inicio de las conversaciones al cumplimiento de compromisos previos por parte de Estados Unidos.
Indicó que aún están pendientes dos puntos fundamentales: la implementación de un alto el fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes bloqueados, requisitos que, según afirmó, deben concretarse antes de iniciar cualquier negociación formal.
Las posiciones planteadas por ambas partes reflejan un escenario de negociación condicionado por exigencias cruzadas, en un contexto marcado por la volatilidad geopolítica y el riesgo de una escalada militar en Medio Oriente.















