Irán advirtió que compañías como Microsoft, Apple y Google podrían convertirse en objetivos en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Teherán. – La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó este martes con ejecutar ataques contra instalaciones de cerca de una veintena de grandes empresas internacionales, muchas de ellas vinculadas al sector tecnológico, en el contexto del conflicto que mantiene con Estados Unidos e Israel.
La advertencia fue emitida a través de un comunicado del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), en el que se señala que compañías como Microsoft, Apple, Google, Meta, Boeing y Tesla podrían ser consideradas objetivos, bajo el argumento de que participan en el diseño y seguimiento de operaciones que Irán califica como “terroristas”.
El pronunciamiento se produce cuando se cumple un mes desde el inicio de la ofensiva militar atribuida a Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, en un escenario de creciente tensión geopolítica en la región.
Según el CGRI, las empresas tecnológicas estadounidenses vinculadas a tecnologías de la información e inteligencia artificial habrían tenido un rol en el desarrollo de estas operaciones, lo que, según la declaración oficial, justificaría su inclusión como posibles blancos.
Además de las compañías mencionadas, el listado incluye a Cisco, HP, Intel, Oracle, IBM, Dell, Nvidia, J.P. Morgan, General Electric y otras entidades vinculadas a sectores tecnológicos, financieros e industriales.
Advertencias a empleados y entorno
El comunicado también incluyó una advertencia dirigida a empleados de estas empresas, a quienes se instó a abandonar sus lugares de trabajo, así como a residentes ubicados en un radio cercano a las instalaciones señaladas, sugiriendo que se alejen de estas zonas.
Las autoridades iraníes argumentaron que las compañías han desatendido advertencias previas relacionadas con su presunta participación en operaciones vinculadas al conflicto.
Balance del conflicto
De acuerdo con cifras oficiales iraníes, más de 2,000 personas han muerto desde el inicio de la ofensiva a finales de febrero, incluyendo figuras de alto nivel político y militar.
Entre los fallecidos se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; así como los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de otros altos mandos de las Fuerzas Armadas.
El conflicto continúa generando reacciones a nivel internacional, en un contexto de incertidumbre sobre su evolución y posibles implicaciones para la seguridad global.















