Francia refuerza su presencia aérea y naval en el golfo Pérsico y el Mediterráneo tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
París, Francia. – El presidente francés Emmanuel Macron anunció este martes el envío de cazas Rafale al golfo Pérsico y el despliegue de medios navales en el mar Mediterráneo, incluido el portaaviones Charles de Gaulle, en respuesta a la guerra regional desatada tras la ofensiva masiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y las acciones de represalia que afectan a países de la zona.
En un mensaje dirigido a la nación, Macron sostuvo que Francia debe situarse “al lado de sus amigos y aliados de la región” en la defensa de su seguridad e integridad territorial, subrayando que la postura adoptada por París tiene carácter estrictamente defensivo.
El mandatario recordó los acuerdos de defensa que vinculan a Francia con Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, países que, según indicó, han sido objeto de ataques en el contexto del conflicto. Señaló que en las últimas horas se han enviado cazas Rafale adicionales, sistemas de defensa antiaérea y radares aerotransportados para fortalecer la cobertura aérea en la zona.
Macron explicó que las fuerzas francesas ya habían participado en la interceptación y derribo de drones desde las primeras horas del conflicto, en defensa del espacio aéreo de sus aliados, y aseguró que el esfuerzo militar continuará “tanto como sea necesario”.
En relación con el Mediterráneo oriental, el jefe de Estado informó que la fragata Languedoc se dirige hacia las costas de Chipre, tras reportes de ataques contra una base militar británica en territorio chipriota. También confirmó el envío de un caza Rafale adicional para tareas de defensa antiaérea en esa área.
Macron indicó además que el portaaviones Charles de Gaulle, con capacidad para albergar hasta 40 aeronaves, ya se dirige hacia el Mediterráneo junto a su grupo de escolta. Según explicó, la decisión responde a la amenaza sobre el canal de Suez y el mar Rojo, corredores estratégicos para el comercio internacional.
El presidente francés enmarcó este movimiento en la intención de construir una coalición con medios militares destinados a garantizar la seguridad del tráfico marítimo, evocando la experiencia de la misión europea Aspides, activada meses atrás ante los ataques contra cargueros en el mar Rojo.
Durante su intervención, Macron lamentó que los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní hayan derivado en una guerra regional con consecuencias que calificó de graves para la estabilidad y la seguridad internacionales.
Si bien responsabilizó a la República Islámica de Irán por el desarrollo de un programa nuclear y capacidades balísticas que describió como una amenaza, el mandatario señaló que la ofensiva inicial de Washington y Tel Aviv se ejecutó al margen del Derecho Internacional.
El presidente francés afirmó que su prioridad es proteger el territorio nacional, garantizar la seguridad de los ciudadanos franceses y defender el interés nacional ante un escenario cuyo desenlace, según expresó, resulta incierto.















