El trombonista y productor neoyorquino falleció a los 75 años en Nueva York, dejando una obra que marcó el pulso de la salsa en el último medio siglo.
Nueva York. – El músico, compositor y productor Willie Colón falleció este sábado a los 75 años en un hospital de Nueva York, a causa de complicaciones de salud, según confirmó su familia mediante un comunicado difundido a la prensa.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia. Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, expresa la declaración firmada por sus allegados.
La familia solicitó respeto a su intimidad durante el proceso de duelo y agradeció las muestras de solidaridad recibidas tras conocerse la noticia.
Nacido el 28 de abril de 1950 en el barrio del Bronx, en Nueva York, William Anthony Colón Román se convirtió en una de las arquitecturas sonoras más influyentes del movimiento salsero de las décadas de 1970 y 1980. A los 16 años grabó el álbum “El Malo” (1967) junto a Héctor Lavoe, bajo el sello Fania Records, marcando el inicio de una alianza artística que transformó el lenguaje urbano de la salsa.
De esa etapa emergieron piezas como “Calle Luna, Calle Sol”, “Che Che Colé” y “El día de mi suerte”, canciones que retrataron la vida de los barrios latinos de Nueva York con una narrativa directa y una instrumentación dominada por el trombón áspero y protagonista de Colón.
Su paso por las Fania All Stars consolidó su proyección internacional. En ese colectivo compartió escenario con figuras esenciales del género, participando en giras y grabaciones que expandieron la salsa hacia América Latina y Europa.
En la década de 1970, Colón inició una sociedad musical con Rubén Blades que dio paso a una nueva dimensión temática dentro del género. Discos como “Siembra” (1978) incorporaron una narrativa de contenido social y político, con canciones como “Pedro Navaja” y “Plástico”, que ampliaron el alcance conceptual de la salsa más allá del baile.
Colón no solo fue intérprete y trombonista, sino también arreglista, productor y director musical. Su trabajo incluyó más de 32 álbumes grabados, nueve Discos de Oro, cinco de Platino y la venta de más de ocho millones de copias en todo el mundo, cifras que lo posicionaron entre los artistas más influyentes del género.
Temas como “Idilio”, “Gitana” y “El gran varón” reforzaron su capacidad para combinar melodía, crónica urbana y experimentación sonora, construyendo un repertorio que trascendió generaciones.
Reacciones y legado
Tras confirmarse su fallecimiento, admiradores, músicos y figuras del ámbito cultural expresaron mensajes de condolencia en redes sociales, resaltando su aporte a la identidad sonora de la diáspora caribeña en Estados Unidos y al desarrollo internacional de la salsa.
La trayectoria de Willie Colón deja una huella decisiva en la historia de la música latina contemporánea. Su trombón, convertido en símbolo de una época, definió una estética que continúa influyendo en nuevas generaciones de intérpretes y productores del género.















