Mike Hammer afirmó que existen comunicaciones con actores dentro del sistema cubano y sostuvo que la situación en la isla es “insostenible”.
La Habana. – El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, confirmó que existen contactos entre la administración del presidente Donald Trump y agentes dentro del sistema del régimen cubano, y afirmó que el cambio político en la isla podría producirse este mismo año.
En una entrevista concedida al diario ABC de España, el diplomático señaló: “Yo diría que sí, que va a haber un cambio. ¿En qué forma? Ya veremos cómo”.
Hammer, designado durante la gestión de Joe Biden, lleva quince meses en Cuba y ha recorrido distintas regiones del país para conocer la situación interna. Según explicó, su presencia generó malestar en la cúpula del gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel, que habría intentado obstaculizar su labor mediante actos de repudio.
El funcionario estadounidense evitó ofrecer detalles específicos sobre las conversaciones reconocidas previamente por Trump, pero confirmó que existen comunicaciones con miembros del sistema cubano que reconocen la necesidad de un cambio.
“Solo voy a repetir lo que ha dicho el presidente, que hay comunicaciones con ciertas personas. Que algunos miembros del régimen cubano digan que no hay nada; a lo mejor ellos no están informados, a lo mejor no es con ellos…”, expresó.
Hammer añadió que dentro del sistema hay individuos que consideran que el proyecto político actual se encuentra en una etapa final y que podrían estar interesados en promover transformaciones. Subrayó que el objetivo de Washington es propiciar una transición pacífica que evite el derramamiento de sangre y permita la liberación de presos políticos.
El diplomático explicó que la política estadounidense busca apoyar al pueblo cubano en su aspiración de libertad y oportunidades económicas. Indicó que el embargo y las nuevas medidas impulsadas por Trump tienen como propósito cortar el suministro energético al régimen y evitar que los ingresos por petróleo sean utilizados para sostener la represión interna.
“Con estas medidas no queremos hacer sufrir a ningún cubano”, afirmó. Según detalló, el 60 % del petróleo que llegaba a la isla era revendido en mercados asiáticos, sin beneficiar a la población.
Hammer sostuvo que sectores como el transporte, la salud y las comunicaciones han sido desatendidos. Afirmó que los ingresos generados por el turismo, gestionados a través del conglomerado GAESA, no se reinvertían en la economía nacional, sino en la construcción de nuevos hoteles.
Plan para el “día después”
El encargado de negocios aseguró que existe un plan para el “día después” de una eventual caída del régimen, con distintos escenarios diseñados para facilitar una transición ordenada. Señaló que la infraestructura energética, sanitaria, hídrica, de transporte y comunicaciones requiere una renovación integral.
También anticipó que podría existir respaldo internacional para apoyar la reconstrucción del país. No ofreció un calendario concreto, pero insistió en que la situación es “insostenible” y que el cambio “se aproxima”.















