La organización política atribuye la reducción al alza sostenida del cereal, al acaparamiento y a una política agropecuaria que, asegura, ha afectado a los sectores de menores ingresos.
Santo Domingo. – El Partido de la Liberación Dominicana denunció que durante el año 2025 el consumo per cápita de arroz en la República Dominicana se redujo en 22.1 libras, situación que atribuye al incremento sostenido de los precios, al acaparamiento del cereal y a una política agropecuaria que considera desacertada.
La información fue ofrecida por el secretario de Asuntos Agropecuarios del PLD, Adriano Sánchez Roa, quien explicó que la disminución en el consumo responde a una distorsión del mercado que ha limitado el acceso de las familias, especialmente de menores ingresos, a uno de los principales alimentos de la canasta básica nacional.
Sánchez Roa sostuvo que comerciantes importadores han controlado los volúmenes disponibles de arroz, restringiendo su salida al mercado con el objetivo de mantener precios elevados, una práctica que, según afirmó, se ha producido con la complacencia del Estado.
Indicó que, como resultado, los hogares dominicanos adquieren menos cantidad de arroz con el mismo nivel de ingresos.
El dirigente político señaló que bajo el amparo del Ministerio de Agricultura se habrían implementado mecanismos de acaparamiento que impidieron que tanto el arroz de producción nacional como el importado llegaran al mercado en cantidades suficientes para provocar una reducción en los precios.
De acuerdo con los datos presentados, entre los años 2021 y 2025 se importaron 6,950,780.32 quintales de arroz, cifra que, sumada a la producción nacional, no se tradujo en una disminución del costo del cereal.
Por el contrario, el PLD afirma que el precio del arroz aumentó un 115.6% en ese período, colocándolo fuera del alcance de cientos de miles de familias dominicanas.
La organización política advirtió que la caída del consumo refleja un deterioro en la seguridad alimentaria y un impacto directo en el poder adquisitivo de la población, en un contexto marcado por el encarecimiento sostenido de los productos básicos.















