El secretario de Estado defendió la operación en Caracas, ratificó la presión militar en el Caribe y señaló a Cuba como “un gran problema”, durante una entrevista en NBC.
Washington. – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este domingo que su país no se encuentra “en guerra” con Venezuela y que el foco del conflicto está dirigido al narcotráfico, al tiempo que defendió la necesidad de conducir la transición política venezolana “por el bien” de ambas naciones.
Rubio ofreció estas declaraciones durante una entrevista en el programa Meet the Press, de la cadena NBC, un día después de la operación militar en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, tras bombardeos en Caracas y zonas aledañas.
El jefe de la diplomacia estadounidense indicó que Washington continuará atacando embarcaciones utilizadas para el tráfico de drogas en el Caribe, así como incautando petroleros sancionados por órdenes judiciales, como parte de su estrategia de presión.
Señaló que estas acciones buscan impedir que dichas embarcaciones entren o salgan de territorio venezolano, en lo que describió como una “cuarentena” marítima.
Rubio afirmó que Estados Unidos mantendrá su presencia militar en el Caribe hasta que se produzcan cambios sustanciales en Venezuela, subrayando que esta política responde tanto a intereses de seguridad nacional como a la expectativa de un futuro distinto para el pueblo venezolano.
En relación con la captura de Maduro, el secretario de Estado defendió que no se detuviera a otros altos funcionarios del Gobierno venezolano y minimizó las críticas sobre el alcance del operativo.
A su vez, respaldó el plan del presidente Donald Trump para dirigir el período de transición política en Venezuela, al considerar que un cambio de rumbo en ese país tendría un impacto estabilizador para la región.
Rubio negó que el objetivo de la intervención estadounidense sea el control del petróleo venezolano, aunque reconoció el interés de empresas occidentales en invertir para recuperar la producción energética, bajo determinadas condiciones.
Sobre la posibilidad de elecciones, consideró “prematuro” plantear una convocatoria inmediata y sostuvo que la prioridad debe centrarse en atender la situación inmediata del país antes de avanzar hacia un proceso electoral.
Señalamientos a Cuba
Finalmente, Rubio evitó confirmar si Cuba podría ser el próximo escenario de una operación militar estadounidense, aunque afirmó que el Gobierno cubano representa “un gran problema” y que sus autoridades “están en muchos problemas”.
Indicó que Washington no es partidario del actual liderazgo en La Habana, sin detallar cuáles serán los próximos pasos de su política hacia la isla.















