El líder evangélico sostuvo que el ejercicio del poder público, la justicia y la familia serán juzgados por Dios, al pronunciar un mensaje centrado en responsabilidad moral y rendición de cuentas.
Santo Domingo. – Durante la celebración del tradicional evento religioso La Batalla de la Fe, realizado este 2026 en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, el pastor Ezequiel Molina Sánchez pronunció un mensaje marcado por severas advertencias contra la corrupción, el aborto, el deterioro de la familia y el mal ejercicio del poder público, afirmando que nadie escapará al juicio divino.
El pastor inició su intervención agradeciendo a los equipos organizadores, voluntarios, pastores y colaboradores que hicieron posible la multitudinaria concentración, destacando además el carácter intergeneracional del liderazgo cristiano y la continuidad del evento a lo largo de varias décadas.
En el núcleo de su prédica, Molina sostuvo que la corrupción será objeto de un juicio severo. Apoyado en referencias bíblicas, advirtió que quienes “llenan sus casas de robo y engaño” enfrentarán consecuencias, señalando de manera directa a funcionarios públicos, políticos y servidores del Estado que se hayan apropiado de recursos destinados a los pobres, enfermos y sectores vulnerables. Afirmó que, aunque algunos evadan la justicia terrenal, deberán rendir cuentas ante Dios.
El líder evangélico también dirigió críticas a jueces, fiscales y administradores de justicia, a quienes acusó de dictar sentencias injustas, liberar culpables o condenar inocentes bajo presiones o sobornos. En ese contexto, sostuvo que tales acciones serán juzgadas en el llamado “trono blanco”, y subrayó que la administración de justicia no debe responder a preferencias ni intereses personales.
Otro de los puntos centrales de su mensaje fue el rechazo al aborto, al que calificó como la eliminación de vidas inocentes en el vientre materno. Molina expresó que legisladores y jueces que permitan esa práctica deberán responder ante Dios por cada vida no nacida, señalando que ni el poder político ni los recursos económicos podrán librarlos de ese juicio.
En cuanto a la familia, denunció el abandono paterno y materno, responsabilizando a quienes destruyen sus hogares y dejan a sus hijos sin orientación, contribuyendo —según expuso— a la delincuencia y a la descomposición social. Indicó que padres irresponsables, violentos o ausentes también deberán rendir cuentas por sus acciones.
Molina extendió su reflexión al ámbito gubernamental, recordando que gobernar es un privilegio otorgado por Dios. Advirtió que quienes traicionan la confianza del pueblo, se corrompen o actúan sin principios morales enfrentarán consecuencias eternas, afirmando que “ni el oro ni la plata” podrán librarlos.
El mensaje concluyó con un llamado a la reflexión espiritual, señalando que el “Día de Dios” será de justicia para unos y de juicio para otros, y exhortando a la sociedad dominicana a asumir la responsabilidad moral, el retorno a los valores cristianos y el temor de Dios.















