El cardiólogo dominicano cuestionó prácticas médicas irregulares y llamó a sanciones firmes en el marco del proceso judicial por presunta corrupción en el sistema de salud.
Santo Domingo. – El cardiólogo dominicano Pedro Ureña se pronunció de manera pública en el contexto del conocimiento de medidas de coerción contra los imputados en el caso SeNaSa, al proponer el retiro del exequátur a médicos que participen en prácticas fraudulentas que, según indicó, atentan contra la ética profesional y la vida de los pacientes.
A través de un mensaje difundido en una storie de su cuenta de Instagram, Ureña cuestionó a profesionales de la salud que presuntamente indican procedimientos médicos innecesarios, como hemodiálisis o quimioterapias sin justificación clínica, así como a quienes reciben pagos sin brindar atención directa a los pacientes o cobran porcentajes en perjuicio de personas en condición de vulnerabilidad.
El especialista señaló que este tipo de acciones representan una violación directa al juramento hipocrático y a los principios fundamentales que rigen el ejercicio de la medicina, al tiempo que sostuvo que no deben ser toleradas dentro del sistema de salud.
En su mensaje, el cardiólogo afirmó que la sociedad no debe permitir que personas involucradas en este tipo de prácticas continúen ejerciendo con licencia profesional. En ese sentido, planteó la aplicación de sanciones que incluyan la revocación del exequátur a médicos que incurran en conductas contrarias a la ética y a la normativa vigente.
Ureña advirtió además sobre el impacto que estas prácticas pueden tener en las nuevas generaciones de profesionales de la salud, al considerar que se envía un mensaje equivocado cuando se normaliza el enriquecimiento mediante la violación de las normas éticas del ejercicio médico.
Proceso judicial y debate público
El cardiólogo expresó que el proceso judicial vinculado al caso SeNaSa debería marcar un punto de inflexión en la medicina dominicana y en los mecanismos de fiscalización del sistema de salud, señalando que la ausencia de cambios reales comprometería la responsabilidad colectiva de la sociedad.
Las declaraciones de Ureña se suman al debate público generado en torno al caso SeNaSa, mientras distintos sectores sociales y profesionales reclaman justicia, transparencia y consecuencias frente a posibles actos de corrupción que afecten directamente el derecho a la salud.















