La normativa introduce ajustes a la Ley 225-20 con énfasis en sostenibilidad ambiental, economía circular y control del manejo de desechos.
Santo Domingo. – El presidente de la República, Luis Abinader, promulgó este lunes la Ley núm. 98-25, mediante la cual se introducen modificaciones a la Ley núm. 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, según informó el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta Romero.
La nueva legislación actualiza el marco legal que rige la gestión de los residuos sólidos en el país, con el objetivo de fortalecer los criterios de sostenibilidad ambiental y promover un enfoque basado en la economía circular.
Alcances de la nueva normativa
Entre los cambios incorporados, la ley redefine las responsabilidades de los gobiernos locales y de los gestores privados vinculados al manejo de residuos, al tiempo que refuerza las atribuciones del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en materia de supervisión y regulación.
La normativa incluye disposiciones orientadas a reducir la contaminación asociada al manejo de desechos y al funcionamiento de los rellenos sanitarios. En ese contexto, establece controles progresivos sobre los plásticos de un solo uso y los envases de foam, cuya producción, importación, comercialización y consumo quedarán prohibidos por etapas a partir del año 2026, con excepción de aquellos productos que incorporen aditivos biodegradables debidamente certificados.
Competencia, reciclaje y fideicomiso
La Ley núm. 98-25 contempla además medidas destinadas a prevenir prácticas monopólicas y a promover la competencia en el mercado de gestión de residuos sólidos. Asimismo, incorpora incentivos para actividades relacionadas con el reciclaje y la fabricación de materiales alternativos.
De igual forma, la normativa fortalece el Fideicomiso DO Sostenible, otorgándole mayores capacidades de supervisión, bajo criterios de transparencia y control, como parte del esquema institucional para la gestión ambiental.
Objetivos de la ley
La legislación busca contribuir a la reducción de la acumulación de desechos, a la mejora de la limpieza urbana y a la disminución de los riesgos sanitarios asociados al manejo inadecuado de residuos sólidos, así como a la creación de oportunidades económicas vinculadas a la gestión ambiental y el reciclaje.















