El mandatario venezolano advirtió sobre la presencia militar estadounidense en el Caribe y pidió organización ciudadana frente a una posible agresión.
Caracas. – El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, instó este miércoles a campesinos y pescadores a mantenerse preparados ante lo que calificó como una posible agresión de Estados Unidos, país que mantiene un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
El mandatario hizo estas declaraciones durante una marcha realizada en Caracas por el 166 aniversario de la Batalla de Santa Inés.
Maduro afirmó que las labores productivas y la defensa territorial deben asumirse como responsabilidades simultáneas en el contexto actual. Señaló que “las mismas manos productivas” del país están llamadas a sostener las herramientas de trabajo y también los medios de defensa en caso de un conflicto.
Tensiones con Estados Unidos
En su intervención, Maduro sostuvo que la población debe mantenerse en actitud de preparación, trabajando y produciendo, pero también lista para responder a lo que describió como amenazas provenientes de Washington.
Indicó que, según su Gobierno, existe un movimiento internacional de opinión que rechaza un eventual incremento de acciones militares estadounidenses en el Caribe.
La jornada en Caracas coincidió con la entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo a la líder opositora María Corina Machado, quien permaneció en la clandestinidad durante casi un año y cuya presencia se esperaba en la ceremonia.
Incautación de un petrolero y aumento de la presión de EE. UU.
El mismo día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la incautación de un petrolero frente a las costas venezolanas, acción que incrementó la tensión entre ambos países.
Trump calificó la embarcación como una de las más grandes confiscadas hasta la fecha. La información había sido adelantada por la agencia Bloomberg, que reportó que el buque estaba sancionado por Washington.
En Venezuela, la empresa estatal Pdvsa mantiene operaciones de perforación en conjunto con la compañía estadounidense Chevron, amparada en una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de ciertas sanciones.
La administración estadounidense ha elevado su presión sobre el Gobierno venezolano y acusa a Maduro de liderar una estructura internacional de narcotráfico, señalamiento que autoridades de Caracas rechazan.
Desde septiembre, el despliegue militar estadounidense ha destruido más de veinte embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, en operaciones en las que han muerto más de ochenta tripulantes.
Trump ha reiterado que “pronto” podrían iniciarse acciones dentro del territorio venezolano, mientras que Maduro ha llamado a la población a organizarse en milicias ciudadanas y a mantenerse activa frente a estas declaraciones.















