El proyecto busca reducir costos operacionales e impulsar la eficiencia en centros de acopio lechero del país.
Santo Domingo. – El Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) expuso este martes los resultados del Seminario Nacional sobre Transformación Energética del Sector Agropecuario, iniciativa en la que fueron presentados los avances del programa dirigido a modernizar la matriz energética de los centros de acopio lechero mediante la instalación de sistemas fotovoltaicos.
El proyecto, que contó con una inversión total de 170 millones de pesos, forma parte de un plan orientado a reducir costos de operación, mejorar la calidad del producto y aumentar la rentabilidad de los ganaderos.
Durante la actividad, la institución indicó que la transformación energética se ejecuta a través de la colocación de paneles solares en centros de acopio distribuidos en distintas regiones del país.
Esta acción busca disminuir la dependencia de fuentes eléctricas convencionales en un sector cuya demanda energética es determinante para los procesos de refrigeración, conservación y manejo de la leche.
El FEDA explicó que destinó 21,139,514 pesos a la puesta en marcha del programa, que además contó con el financiamiento del Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (CONALECHE) y la Dirección General de Ganadería, en coordinación con la Asociación de Productores de Leche (APROLECHE).
De acuerdo con los datos presentados, fueron integrados 15 mil ganaderos pertenecientes a 30 organizaciones durante la fase piloto, así como 100 centros de acopio en el desarrollo general de la iniciativa.
El reporte del seminario señala que 31 organizaciones de productores recibieron apoyo para la instalación de sistemas fotovoltaicos. A esto se sumaron 29 organizaciones de ganaderos que obtuvieron fondos no reembolsables por un monto de 12,011,300 pesos, mientras que dos asociaciones —una de arroz y otra dedicada al empaque de vegetales— accedieron a financiamiento reembolsable por un total de 9,128,214.36 pesos.
En conjunto, la implementación ha beneficiado directamente a 4,534 productores y alcanzado de forma indirecta a unas 35,000 personas.
Según los resultados expuestos, el programa ha tenido impacto en 12 provincias con reducciones que oscilan entre el 80 y el 90 por ciento del costo operativo de la energía eléctrica en los proyectos intervenidos, de acuerdo con los testimonios recopilados por las organizaciones participantes.
También se reporta un fortalecimiento de la asociatividad en el sector agropecuario, acompañado de mejoras en la gestión energética y en la estabilidad de los modelos de negocios de las asociaciones beneficiadas.
Los datos incluyen un incremento en la sostenibilidad de los empleos generados en zonas productivas y un menor impacto ambiental en las operaciones agropecuarias intervenidas.
El programa también contribuye a ampliar la seguridad energética en comunidades dedicadas a la producción agrícola y ganadera, al introducir sistemas de suministro más estables en áreas donde la actividad depende del funcionamiento continuo de equipos especializados.















