El organismo destaca la estabilidad de la inflación, la mejora del sector externo y el apoyo de las políticas fiscales y monetarias.
Santo Domingo. – El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que la economía dominicana muestra indicios preliminares de recuperación, impulsada por el dinamismo del crédito, el aumento de las exportaciones y el crecimiento sostenido del turismo durante los meses recientes.
De acuerdo con el análisis del organismo, la inflación se mantiene cercana al rango objetivo y se estima que promediará 3.7 por ciento en 2025.
La posición externa fue calificada como consistente con los fundamentos económicos del país y las políticas recomendadas para su sostenibilidad.
El FMI proyecta que el déficit de cuenta corriente continúe moderándose este año hasta situarse en 2.5 por ciento del PIB, apoyado en la estabilidad de las exportaciones y el flujo constante de remesas, con financiamiento cubierto íntegramente por inversión extranjera directa.
El informe indica que se prevé una aceleración del crecimiento económico hasta 4.5 por ciento en 2026, para luego converger hacia su tendencia de largo plazo en torno al 5 por ciento. Las proyecciones apuntan a que la inflación se mantendrá próxima al rango de 4±1 por ciento.
El organismo recordó que, conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, sostiene consultas anuales con los países miembros. Para ello, un equipo técnico viaja al país, recopila información económica y financiera y analiza junto a las autoridades la evolución de las políticas públicas.
Tras concluir la misión, el equipo elabora un informe que sirve de base para la deliberación del Directorio Ejecutivo.
El FMI destacó que la publicación de los documentos analíticos depende de la autorización de las autoridades nacionales, quienes aún no han comunicado su decisión sobre la divulgación del memorando del personal técnico.
El organismo señaló que el balance de riesgos se mantiene inclinado a la baja, condicionado por factores externos como la incertidumbre global, posibles variaciones en las condiciones financieras internacionales y la exposición del país a fenómenos naturales.
No obstante, subrayó que República Dominicana cuenta con fundamentos económicos sólidos y espacio de política para responder ante eventuales choques.
El FMI observó que los cambios recientes en el comercio mundial podrían favorecer al país a través de la reorientación de flujos de inversión extranjera directa.
En el plano interno, advirtió que retrasos en la ejecución de reformas y proyectos de inversión pública podrían afectar el desempeño económico, mientras que una implementación efectiva aportaría efectos positivos.
Los directores reconocieron el historial de políticas orientadas a fortalecer las instituciones y avanzar en reformas proempresariales, lo que ha contribuido a resultados macroeconómicos estables durante las últimas dos décadas.
Valoraron positivamente las perspectivas de actividad económica para los próximos años y el mantenimiento de la inflación cerca de la meta.
Al analizar la política fiscal, recomendaron mantener una postura prudente, continuar ampliando la inversión pública conforme al marco fiscal de mediano plazo y avanzar en la consolidación fiscal proyectada, enfocada en la movilización de ingresos y la eficiencia del gasto.
También destacaron la importancia de reducir subsidios generalizados, resguardando los programas de apoyo social.
En materia monetaria, los directores coincidieron en que la postura actual es adecuada y que el fortalecimiento del mecanismo de transmisión seguiría aportando estabilidad al proceso de metas de inflación.
Consideraron prioritario avanzar en una estrategia integral para reducir las medidas excepcionales de liquidez y continuar desarrollando los mercados de capitales.
El Directorio Ejecutivo resaltó que el sistema bancario mantiene indicadores sólidos y riesgos sistémicos limitados. Entre las recomendaciones, mencionaron adoptar estándares de Basilea II y III, fortalecer el marco macroprudencial y reforzar las medidas de prevención contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
El organismo respaldó la agenda de reformas estructurales contemplada en el Plan Meta 2036, orientada a elevar el crecimiento potencial y acercar al país a la categoría de ingreso alto.
Entre las áreas identificadas como esenciales se encuentran la gobernanza, el mercado laboral, la seguridad social, la inversión en infraestructura y la mejora de los servicios de educación y salud.
Finalmente, el FMI reiteró que la alta vulnerabilidad del país a los desastres naturales requiere profundizar los mecanismos de gestión de riesgos y considerar estos elementos dentro de la política fiscal para fortalecer la resiliencia nacional.















