Un creador cristiano cuestionó la motivación del grupo “Matrimonio y Familia Feliz” y abrió un debate sobre libertad de expresión y responsabilidad social.
Santo Domingo. – La discusión pública en torno al pedido de intervención contra el programa “Casa de Alofoke 2” escaló este fin de semana luego de que un creador cristiano difundiera un análisis en el que cuestiona los argumentos del movimiento religioso “Matrimonio y Familia Feliz”, señalado como responsable de la carta remitida a las autoridades para solicitar medidas contra el espacio producido por Santiago Matías.
En su publicación, el comunicador expresó preocupación por posibles represalias tras exponer lo que considera inconsistencias en el discurso del movimiento.
Señaló que las cifras promovidas por la organización, que afirma haber impactado más de 10,000 matrimonios y cobra entre 800 y 1,600 pesos por participación en sus actividades, plantean interrogantes sobre los montos recaudados.
Aseguró que estas estimaciones pueden ascender a millones de pesos y agregó que “los valores se cultivan, no se venden”.
El analista también cuestionó que la denuncia se dirigiera exclusivamente contra “Casa de Alofoke”, cuando otros programas y espacios mediáticos presentan contenidos similares.
A su juicio, este enfoque selectivo alimenta percepciones de que existe “un sector tapado” impulsando una agenda en contra del productor Santiago Matías.
En su intervención, el creador cristiano también hizo referencia a escándalos y denuncias surgidas en instituciones religiosas, al señalar que no se observa la misma intensidad para condenar esos casos.
Expresó que esta disparidad contribuye al malestar y a la sensación de incoherencia en algunos sectores de la sociedad.
La controversia ha generado un amplio debate público sobre los límites de la libertad de expresión, el rol de los contenidos mediáticos, la responsabilidad social de los comunicadores y la influencia de las organizaciones religiosas en la vida pública.
El intercambio de posiciones continúa activo en redes sociales y espacios de opinión.















