Reportes preliminares señalan la muerte de Ti-Leon, considerado el segundo al mando del grupo criminal.
Puerto Príncipe, Haití. – Un operativo ejecutado este viernes por la Fuerza de Tarea Antipandillas dejó importantes bajas dentro de la organización criminal haitiana 400 Mawozo, tras una serie de enfrentamientos armados registrados en las zonas de Santo, Tabarre y Croix-des-Bouquets, a menos de 60 kilómetros de la frontera con la República Dominicana.
Las primeras informaciones difundidas por medios locales indican que entre los fallecidos se encuentra Ti-Leon, señalado como el segundo al mando de la estructura dirigida por Lanmò Sanjou, alias “La Muerte sin Día”, considerado una de las figuras más violentas del crimen organizado en Haití.
Los choques se extendieron durante varias horas y dejaron además otros integrantes del grupo muertos o heridos.
Dominio del corredor hacia Malpasse
La intervención retomó el foco sobre el control territorial ejercido por los 400 Mawozo en el corredor terrestre que conecta República Dominicana con Haití a través de Malpasse, una ruta donde el grupo impone cobros ilegales a camiones, autobuses y vehículos de transporte que atraviesan sus zonas de influencia.
Durante el operativo se habrían recuperado varias armas, incluido un fusil M50, según reportes iniciales.
En medio del despliegue, resultó lesionado un piloto de helicóptero adscrito a la Fuerza de Tarea Antiterrorista, integrada por contratistas militares vinculados a un acuerdo del gobierno haitiano con el empresario estadounidense Erik Prince. El tripulante permanece en condición estable.
Ofensiva de policías y militares haitianos
De acuerdo con la prensa haitiana, la Policía Nacional de Haití (PNH) y la Fuerza de Represión de Gangs (FRG) han intensificado en las últimas semanas sus intervenciones contra grupos que controlan amplias zonas de la capital y de distintas localidades del interior.
Las autoridades no han ofrecido todavía un balance oficial de víctimas ni detalles sobre el avance territorial logrado durante esta nueva operación.
La situación mantiene en alerta a comunidades próximas a la frontera, debido al impacto que los movimientos de estas organizaciones tienen sobre el tránsito terrestre y la seguridad en la zona limítrofe.















