El especialista explicó que en República Dominicana solo se permiten dos procedimientos mayores y uno menor por cirugía plástica, y anunció que está incorporando la técnica de fractura costal ultrasónica para perfilar la cintura.
Nagua. – El cirujano estético y general doctor Guarocuya Almánzar del Castillo afirmó que en República Dominicana existe una regulación que limita la cantidad de procedimientos estéticos que pueden realizarse en una sola intervención, a diferencia de otros países de la región, y sostuvo que el cirujano es quien debe poner freno cuando una paciente solicita “hacérselo todo” en una misma cirugía, a fin de reducir riesgos y complicaciones.
Durante una entrevista en el espacio La Línea de Fuego, el especialista detalló que el Ministerio de Salud Pública estableció desde 2019 que solo pueden combinarse dos procedimientos mayores y uno menor en una misma cirugía plástica, norma que se aplica a casos como liposucción, abdominoplastia y transferencia de grasa glútea.
Precisó que en 2017 realizó su última cirugía de las que calificó como “tripletazo”, al considerar que concentrar demasiados procedimientos en un solo cuerpo incrementa los riesgos para la paciente.
Subrayó que República Dominicana es, según su experiencia, el único país de América donde este tipo de combinaciones está regulado de manera expresa, mientras que en lugares como Colombia suelen hacerse más intervenciones en una sola jornada quirúrgica.
Cirugía estética con protocolos estrictos
El doctor Almánzar explicó que en su práctica todas las pacientes pasan por un protocolo médico completo que incluye laboratorios, evaluación cardiovascular, estudios de imágenes, valoración de anestesia e incluso evaluación por psiquiatría, y que si el expediente no está completo “no hay cirugía”.
Reveló que en los últimos meses ha remitido pacientes a cardiología y cirugía cardiovascular tras detectarse condiciones que no habían sido diagnosticadas previamente y que, de haber operado sin esos estudios, pudieron provocar emergencias durante la cirugía.
Aclaró que la recuperación de una lipo o una abdominoplastia no es inmediata y que el resultado definitivo solo puede evaluarse después del sexto mes, razón por la que recomienda a las pacientes respetar los tiempos del proceso inflamatorio y seguir las indicaciones de faja, masajes y terapias de recuperación.
Indicó que en su centro en Santo Domingo emplea cámara hiperbárica y terapia INDIBA para acelerar la cicatrización y mejorar la oxigenación de los tejidos, sobre todo en reducciones mamarias y cirugías de mayor complejidad.
Nuevas técnicas: fractura costal ultrasónica
Almánzar informó que recientemente estuvo en Colombia en un entrenamiento sobre fractura costal ultrasónica, una técnica desarrollada de forma reciente que permite reducir circunferencia de cintura mediante la fractura controlada de las últimas costillas (10, 11 y 12) con equipo de ultrasonido.
Explicó que no todas las pacientes califican para este procedimiento y que su selección debe ser rigurosa, porque la cirugía plástica “no puede hacerse por insistencia del paciente, sino por criterio médico”.
El especialista aprovechó para desmontar el mito de que toda “barriga de cesárea” es culpa del ginecólogo. Dijo que muchas mujeres atribuyen el abultamiento del abdomen o el pliegue sobre la cicatriz a una “mala cesárea”, cuando en realidad se trata de una respuesta inflamatoria y de la caída del tejido abdominal sobre la zona operada, sumado a factores individuales de cicatrización, especialmente en pacientes de piel oscura que tienden a hacer cicatrices hipertróficas o queloides.
Hombres también se operan
Otro de los temas abordados fue el aumento de cirugías estéticas en hombres. El cirujano dijo que realiza liposucciones y marcación abdominal masculina, pero advirtió que no todos los pacientes califican, porque para lograr “cuadritos” es necesario que la grasa sea externa y que el índice de masa corporal esté cerca de 25. Cuando la grasa es visceral, explicó, solo una lipo convencional puede mejorar el contorno, pero no crear la definición que buscan algunos pacientes.
Sobre la percepción de que la cirugía plástica es “superficial”, Almánzar sostuvo que una parte importante de las mujeres llega a consulta con afectación emocional derivada de embarazos, pérdida de tono muscular, estrías o exceso de piel, y que la cirugía estética, en esos casos, incide también en su salud mental, porque “no hay tecnología que haga desaparecer una piel estriada; hay que resecar”.
Costos y oferta
En la entrevista, el especialista explicó que una de las razones por las que muchos pacientes residentes en Estados Unidos viajan a operarse a República Dominicana es el costo.
Señaló que un procedimiento que en el país puede costar entre US$7,500 y US$8,800, en Estados Unidos puede superar los US$15,000 o US$20,000 sin incluir estudios ni recuperación.
Añadió que actualmente está ofreciendo un paquete de lipo, abdominoplastia y transferencia de grasa glútea (BBL) por 360 mil pesos, todo incluido, como oferta de temporada.
Consultas en Nagua y cirugías en Santo Domingo
El doctor Guarocuya Almánzar indicó que consulta en Nagua los sábados, en el Centro Médico CEGNA, donde también ofrece seguimiento postoperatorio, masajes y cirugías generales como hernias y vesícula.
Precisó que las cirugías estéticas mayores las realiza en Santo Domingo, donde cuenta con equipos, tecnología de recuperación y unidad de cuidados intensivos habilitada para cualquier eventualidad.















