Residentes y comerciantes aseguran que las limitaciones de horario han paralizado el movimiento nocturno y afectado la economía local.
Cabrera. – Una ciudadana del municipio de Cabrera denunció públicamente que las restricciones impuestas por las autoridades gubernamentales en materia de horarios y control de actividades nocturnas han provocado lo que describió como un “apagón comercial” en el centro del pueblo, afectando directamente el sustento de decenas de familias y el dinamismo económico de la zona.
En un video difundido en redes sociales, la mujer —identificada como residente del casco urbano— mostró las calles principales y establecimientos cerrados alrededor de las 10:54 de la noche, destacando el contraste con el ambiente tradicionalmente activo que caracterizaba a Cabrera en noches de fin de semana.
“Esto es increíble, pero cierto. Son casi las 11 de la noche y todo está cerrado. Negocios vacíos, locales apagados, el parque sin gente. Cabrera está apagado. Antes había vida, turistas, alegría, ahora todo termina temprano”, expresó en la grabación.
De acuerdo con testimonios recogidos por el medio local Cabrera589, comerciantes y propietarios de bares y restaurantes aseguran que la situación ha reducido drásticamente las ventas y ha generado dificultades para cubrir gastos fijos como alquiler, electricidad y personal.
“La gente que vive del turismo y del comercio nocturno está pasando por momentos difíciles. Estas medidas han paralizado la vida del pueblo”, comentó uno de los empresarios consultados, quien pidió al Gobierno Central y a las autoridades municipales revisar las disposiciones y establecer un punto de equilibrio entre el orden público y la necesidad económica.
La denunciante insistió en que las condiciones actuales han cambiado la dinámica social de un municipio reconocido por su ambiente turístico y hospitalidad. “Cabrera siempre fue un pueblo alegre, de unión y de compartir. Ahora, los que buscan distraerse sanamente no tienen a dónde ir”, expresó durante el recorrido grabado en video.
Los comerciantes locales solicitan que se revise el alcance de las medidas restrictivas y se evalúe la posibilidad de ajustar los horarios de cierre, con el fin de reactivar gradualmente la actividad nocturna sin comprometer la seguridad ni el orden público.
“Si el problema es el ruido, se pueden establecer controles, pero cerrar todo a las 10 u 11 de la noche ha dejado sin ingresos a mucha gente”, señaló otro propietario de negocio.
El sector comercial de Cabrera depende en gran medida del turismo interno y de las visitas de fin de semana, por lo que la disminución del flujo de visitantes nocturnos —según los denunciantes— está teniendo un impacto directo en la economía local y en la generación de empleos.















