El organismo advierte sobre la necesidad urgente de refugios, agua potable y asistencia alimentaria tras el paso del fenómeno.
Puerto Príncipe. – Más de 2.000 personas han sido acogidas en escuelas y centros comunitarios de Haití tras los devastadores efectos del huracán Melissa, que azotó el Caribe durante el fin de semana, informó este lunes el representante adjunto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el país, Yannig Dussart.
Según el funcionario, se han habilitado veinte escuelas y liceos como refugios temporales, de las cuales nueve albergan actualmente a 1.991 personas en los municipios de Les Cayes, Coteaux, Jean du Sud, Île-à-Vache y Les Cayes, mientras otras 117 se encuentran en albergues y centros comunitarios de Port-Salut e Île-à-Vache.
Daños y necesidades urgentes
De acuerdo con el último balance de la Dirección de Protección Civil (DPC), el paso del huracán Melissa ha dejado al menos tres muertos, 16 heridos, 10 viviendas dañadas y más de 450 casas inundadas.
UNICEF y sus colaboradores locales alertaron que persisten “necesidades inmediatas” en materia de refugio de emergencia, agua potable, saneamiento y asistencia alimentaria, ante el riesgo de nuevos deslizamientos e inundaciones en zonas vulnerables.
Dussart destacó además la importancia de apoyar la reactivación agrícola y adoptar medidas de protección para los hogares más expuestos a desastres naturales.
Desde el inicio de los efectos de Melissa en Haití, Unicef ha asistido a unas 1.400 familias con una ayuda financiera de emergencia de 92 dólares, destinada a reforzar la resiliencia de los hogares y facilitar el acceso a bienes esenciales, al tiempo que se impulsa la recuperación económica local.
El organismo también ha suministrado insumos nutricionales a 176 centros de salud, atendiendo a más de 4.000 niños afectados, y prepara la distribución de kits médicos de emergencia, entre ellos lotes para el tratamiento de la diarrea aguda y cinco kits de parto, con los que se busca cubrir las necesidades de unas 20.000 personas, incluidos 500 partos y 400 casos de diarrea aguda.
Haití sigue siendo uno de los países más vulnerables del Caribe frente a los desastres naturales. Desde el paso del huracán Matthew en 2016, que dejó 573 fallecidos, el país ha enfrentado una sucesión de tormentas y crisis humanitarias agravadas por la fragilidad institucional y los efectos del terremoto de 2010, que causó cerca de 300.000 muertes y destruyó gran parte de su infraestructura.
Actualmente, el huracán Melissa se desplaza a unos 200 kilómetros al suroeste de Jamaica, con vientos sostenidos de hasta 280 kilómetros por hora, el nivel más alto registrado en la actual temporada ciclónica del Atlántico.















