El destructor USS Gravely permanecerá en el archipiélago hasta el jueves para realizar ejercicios conjuntos con las fuerzas locales.
Puerto España. – Un buque de guerra estadounidense lanzamisiles llegó este domingo a Trinidad y Tobago, en medio del aumento de la presión diplomática y militar del gobierno de Estados Unidos sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Periodistas de la agencia AFP confirmaron la llegada del navío a la capital del archipiélago caribeño.
El destructor USS Gravely, perteneciente a la Armada de Estados Unidos, había sido anunciado el jueves por el gobierno trinitense. El archipiélago, con una población de 1,4 millones de habitantes, se encuentra a apenas diez kilómetros de la costa venezolana, una ubicación estratégica en la región.
De acuerdo con el comunicado oficial, el buque permanecerá atracado en el puerto de la capital hasta el jueves, durante el cual una unidad de marines estadounidenses desarrollará un entrenamiento conjunto con las fuerzas de defensa locales.
La llegada del buque ha generado diversas reacciones entre los habitantes de Puerto España. “Hay una buena razón por la que traen su buque de guerra aquí. Es para ayudar a limpiar los problemas de drogas que están en el territorio venezolano”, comentó Lisa, residente de 52 años que prefirió no revelar su apellido.
“Es por una buena causa, muchas personas serán liberadas de la opresión y del crimen”, añadió.
La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, mantiene una relación cercana con la administración de Donald Trump y ha expresado públicamente su respaldo a las políticas estadounidenses hacia Venezuela.
Desde su llegada al poder en mayo de 2025, la mandataria ha adoptado un discurso enérgico contra la inmigración irregular y la criminalidad asociada a grupos procedentes del país vecino.
Caracas, por su parte, acusó al nuevo gobierno trinitense de servir a los intereses de Washington, señalando que la presencia del destructor estadounidense en aguas caribeñas constituye una provocación y una amenaza a la soberanía venezolana.
El arribo del USS Gravely refuerza la presencia militar estadounidense en el Caribe y se produce en un contexto regional marcado por la tensión política, las sanciones internacionales y la crisis migratoria venezolana.















