Stephanie Castillo, de 36 años, fue identificada gracias a tecnología de ADN y genealogía genética investigativa.
Nueva York. – La Policía de Nueva York anunció el arresto de la dominicana Stephanie Castillo, de 36 años, acusada de asesinar a sus dos bebés recién nacidos y arrojarlos a la basura detrás de un edificio de apartamentos en el Bronx el 9 de noviembre de 2020.
Castillo, quien residía en el mismo edificio de la avenida College, en el vecindario de Claremont, fue formalmente acusada el pasado 25 de julio por seis cargos de asesinato y seis de homicidio involuntario.
Las autoridades indicaron que aún no se ha determinado el motivo del crimen.
Según el informe forense, los gemelos murieron a causa de un traumatismo contundente, por lo que el hecho fue catalogado oficialmente como homicidio.
Un hallazgo que estremeció al Bronx
El caso se remonta a noviembre de 2020, cuando el superintendente del edificio descubrió los cuerpos de dos recién nacidos —gemelos varones— en el área de desechos del inmueble. Ambos presentaban signos de violencia y aún conservaban el cordón umbilical.
La sospechosa fue arrestada y trasladada esposada desde la comisaría 44 hasta el tribunal correspondiente, evitando emitir declaraciones ante la prensa.
El hallazgo provocó una profunda conmoción en la comunidad. Desde entonces, vecinos del sector realizan cada año una vigilia en memoria de los pequeños, a quienes los detectives bautizaron simbólicamente como Zeke y Zane, en cuyo honor también organizaron un funeral.
«Es importante mantener viva su memoria. Hay una familia que hoy debería estar celebrando el cumpleaños de un niño de cuatro años, y seguimos aquí, recordándolos cada año», expresó en 2024 la detective Brianna Constantino, del Departamento de Policía de Nueva York, al medio amNewYork.
Tecnología genética, clave en la resolución del caso
El jefe del Departamento, Michael Baldassano, informó que el arresto fue posible gracias a los avances en tecnología de ADN y genealogía genética investigativa (IGG), una herramienta que permitió establecer la relación directa entre Castillo y las víctimas.
«Las pruebas de ADN nos llevaron hasta la autora. Este caso nunca se detuvo; nuestros detectives se mantuvieron firmes, convencidos de que lograríamos un arresto», señaló Baldassano, quien agradeció la colaboración de los residentes del Bronx durante los cinco años de investigación.
«El Departamento de Policía de Nueva York nunca se rinde. Investigamos cada caso hasta llegar a la verdad», concluyó el funcionario.















