La nueva escuela, construida con una inversión superior a los RD$180 millones, simboliza el compromiso con la educación y el desarrollo sostenible en la zona.
Cotuí, Sánchez Ramírez. – Con rostros de alegría y mochilas cargadas de sueños, 107 niños y niñas iniciaron el año escolar en el recién inaugurado Centro Educativo Nuevos Horizontes, ubicado en la comunidad del mismo nombre. La obra, desarrollada por Barrick Pueblo Viejo, marca un hito en la vida de las familias reasentadas, al ofrecer un espacio digno y moderno para la formación de sus hijos.
Los estudiantes, provenientes de las comunidades Arroyo Vuelta, El Higo, El Naranjo, El Rayo y Las Tres Bocas, fueron recibidos por Pedro Santana, director distrital de Educación, y Clara José, directora del plantel, junto al cuerpo docente y administrativo. Todos trabajaron con dedicación para que el centro abriera sus puertas en condiciones óptimas.
Un paso significativo para las familias
Para los padres y madres de la zona, la apertura del centro representa un cambio sustancial en su cotidianidad. Ya no será necesario recorrer largas distancias para asistir a clases, lo que facilita una participación más activa en la educación de sus hijos.
“Hoy nuestros niños estudian más cerca de casa, en un espacio digno y seguro. Es una oportunidad para que crezcan con esperanza”, expresó una madre de la comunidad durante la ceremonia de apertura.
Un espacio para aprender, soñar y crecer
El Centro Educativo Nuevos Horizontes está compuesto por tres edificios diseñados para garantizar un entorno seguro, inclusivo y adaptado a las necesidades del nivel inicial y primario. Entre sus instalaciones destacan aulas amplias y ventiladas, biblioteca, enfermería, comedor escolar con capacidad para 280 estudiantes, salón de orientación, oficinas administrativas, baños accesibles, cancha mixta de baloncesto y voleibol con gradas, y áreas de recreo para toda la comunidad escolar.
La entrada del centro fue decorada con un mural del artista cotuisano Francis Robles, inspirado en la educación, la identidad nacional y los elementos más representativos de las comunidades reasentadas, convirtiéndose en un emblema de orgullo colectivo.
Inversión y detalles técnicos
Con una inversión superior a los RD$180 millones, Barrick Pueblo Viejo consolida su aporte a la educación y el bienestar de las familias reasentadas, fortaleciendo la infraestructura educativa de la provincia Sánchez Ramírez.
El centro cuenta con una superficie de construcción de 8,467.77 m², en un terreno total de 9,286.08 m², con un área adicional de 818.31 m² reservada para futuras expansiones. Las aulas, de entre 40 y 50 m², tienen capacidad para 30 a 35 estudiantes cada una.
Entre sus principales componentes se incluyen 13 aulas, una biblioteca, una cancha deportiva con gradas, un comedor, caseta de seguridad, áreas de juegos infantiles, oficina administrativa, plaza cívica, enfermería y estacionamiento.















