El pacto, firmado en Sharm el-Sheij ante decenas de líderes mundiales, busca iniciar la reconstrucción de la Franja y establecer una hoja de ruta hacia la paz.
Sharm el-Sheij, Egipto. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a los mandatarios Abdelfatah al Sisi (Egipto), Recep Tayyip Erdogan (Turquía) y Tamim bin Hamad Al Thani (Catar), firmaron este martes en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheij un acuerdo que declara oficialmente el fin de dos años de guerra en la Franja de Gaza.
La ceremonia contó con la presencia de una treintena de jefes de Estado y representantes internacionales, entre ellos el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Los cuatro mandatarios rubricaron el documento que da inicio al plan impulsado por Trump para la pacificación del territorio palestino, afectado por un prolongado conflicto armado desde el 7 de octubre de 2023.
Durante el acto, Trump calificó el momento como un logro histórico. “Nunca antes había visto tanta felicidad”, dijo al referirse al ambiente en el recinto. El mandatario destacó que el documento contiene “muchas normas y regulaciones” y subrayó que se trata de “un acuerdo muy completo”.
Aunque el texto establece el alto al fuego y el inicio de la reconstrucción de Gaza bajo supervisión internacional, Trump evitó pronunciarse sobre la creación de un Estado palestino. “No me refiero a un solo Estado ni a un doble Estado; nos referimos a la reconstrucción de Gaza”, declaró a la prensa durante su regreso a Washington.
La falta de claridad sobre el futuro político del territorio genera incertidumbre entre los observadores, quienes señalan que el éxito del acuerdo dependerá de su aplicación efectiva y de la cooperación de las partes involucradas.
Según medios internacionales, el acuerdo forma parte de la primera fase de un plan de veinte puntos promovido por la administración Trump, que incluye la liberación de rehenes, la retirada gradual de tropas israelíes y el establecimiento de un gobierno de transición con apoyo internacional.
Analistas consideran que, aunque el pacto representa un avance diplomático, aún restan desafíos cruciales para consolidar la paz, como el desarme de grupos armados, la reconstrucción de infraestructura civil y la garantía de asistencia humanitaria sostenida.















