La misa en la Parroquia Divino Niño se convirtió en un espacio de fe y protesta frente al deterioro de caminos y apagones que afectan a más de medio centenar de comunidades rurales.
Nagua, María Trinidad Sánchez. – La Parroquia Divino Niño de Nagua fue escenario de una celebración eucarística que trascendió los límites de la fe para transformarse en una tribuna de reclamo social.
Sacerdotes, dirigentes comunitarios, el Comité Pro-construcción de Arroyo al Medio y representantes del Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO) se congregaron en un acto solemne que evidenció la desesperación de cientos de familias que viven aisladas por el mal estado de las carreteras y acosadas por deficiencias en el servicio eléctrico.
La misa fue presidida por los sacerdotes Federico de Jesús Canario y Nicolás Cuello, quienes junto al vocero del FALPO, Emmanuel Darío, denunciaron el estado crítico de los caminos vecinales que comunican a más de 52 comunidades rurales con el municipio de Nagua y otras localidades de la provincia.
Según expresaron, la falta de intervención oficial afecta de manera directa la salida de productos agrícolas y ganaderos como coco, cacao, plátanos y reses, lo que compromete la sostenibilidad económica de cientos de familias y pone en riesgo la cadena productiva de la zona.
Durante la homilía, los feligreses elevaron oraciones por el presidente de la República, Luis Abinader, y por el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, a quienes exhortaron a atender con urgencia la situación.
“Arroyo al Medio es una comunidad que aporta a la provincia, pero permanece olvidada por las autoridades”, señaló el sacerdote Canario, al tiempo que subrayó que el clamor ciudadano no puede seguir siendo postergado.
El reclamo no se limitó al ámbito vial. Los residentes aprovecharon el encuentro para denunciar los prolongados apagones y las constantes fluctuaciones de voltaje que, además de interrumpir la cotidianidad, han provocado la quema de electrodomésticos y hasta incendios en hogares humildes.
Estos problemas, añadieron, golpean con mayor dureza a las familias de escasos recursos, que ven reducida su capacidad de subsistencia por las pérdidas materiales.
La actividad concluyó con un llamado a la unidad comunitaria y a la participación masiva en una marcha popular programada para el 5 de octubre. En esta movilización, los residentes demandarán no solo la reparación de las vías rurales, sino también la adopción de medidas frente al alto costo de la vida y a las deficiencias energéticas que se han convertido en un obstáculo adicional para el desarrollo.
El reclamo de Arroyo al Medio no es aislado. En los últimos meses, reconocidas figuras del ámbito artístico como los merengueros Yovanny Polanco y María Díaz han utilizado sus plataformas para exigir públicamente que el Estado intervenga las carreteras de esta productiva zona.
Con sus declaraciones, los artistas han logrado visibilizar la magnitud del problema más allá de los límites de la provincia, sumando sus voces a las de campesinos, sacerdotes y líderes comunitarios que desde hace años denuncian la situación.
Esta convergencia entre fe, arte y lucha social refleja la importancia estratégica de Arroyo al Medio para la vida económica y cultural de María Trinidad Sánchez, y la necesidad impostergable de que las autoridades respondan al llamado.















