El proceso, considerado un proyecto de Estado, impactará la identidad, la soberanía y el sistema electoral, con una proyección de más de nueve millones de documentos emitidos.
Santo Domingo. – La Junta Central Electoral (JCE) anunció el inicio del proceso de cambio de la cédula de identidad y la cédula de identidad y electoral, tras un análisis legal y técnico que determinó la necesidad de modernizar el documento conforme a las disposiciones vigentes y a los estándares internacionales de seguridad.
La renovación responde a razones legales, tecnológicas y de seguridad, así como a la fecha de vencimiento prevista para la actual cédula, emitida en 2014 con una validez de diez años. El artículo 20, numeral 12 de la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral, faculta al Pleno de la JCE a modificar el diseño, formato y contenido del documento, en función de las necesidades de cada época.
Modernización tecnológica y fortalecimiento de la seguridad
El nuevo documento estará fabricado en policarbonato con quemado láser, incorporará un chip con circuito criptográfico y código QR, y almacenará de forma cifrada información personal y biométrica del titular. Este sistema permitirá autenticación biométrica, certificación digital de datos y protección contra clonación o manipulación de la información.
La JCE destacó que la tecnología utilizada en 2014 ha quedado obsoleta y que, debido al acceso generalizado a equipos de falsificación, se hace necesario actualizar los mecanismos de emisión para garantizar un documento robusto y confiable. Con el nuevo formato, se busca proteger la identidad frente a delitos como suplantación, fraude y estafa digital, así como asegurar la integridad de la información.
Proceso de licitación y transparencia
La institución explicó que el proceso de contratación para la emisión del nuevo documento se desarrolla bajo licitación pública internacional, respetando la legislación de compras y contrataciones. Actualmente, la licitación está en la fase previa a la apertura de ofertas económicas, pospuesta temporalmente por una impugnación presentada por uno de los consorcios participantes.
La JCE aclaró que este tipo de impugnaciones es un procedimiento normal y que no afecta el cronograma general, previéndose iniciar la renovación preliminar en el último trimestre del año.
Depuración del padrón y Registro Civil
Como parte de la preparación para el cambio de cédula, se han identificado 2,990,355 registros que requieren validación. A la fecha, se ha verificado el 52% de estos, con el objetivo de garantizar que cada renovación se realice tras confirmar los datos en el Registro Civil. Esta depuración se considera un paso esencial para fortalecer el padrón electoral y prevenir irregularidades.
Impacto en el sistema electoral
La JCE resaltó que el nuevo documento permitirá una mayor seguridad en la identificación de los electores, lo que beneficiará la organización de las primarias de 2027 y las elecciones generales de 2028. La reforma constitucional de 2024 prevé cambios significativos en la administración electoral, incluyendo la unificación de los siete niveles de elección en una misma fecha para 2032, lo que hará aún más relevante contar con un documento seguro y actualizado.
Alcance y proyección
El proceso abarcará la emisión y renovación de 9,412,353 documentos, incluyendo 942,795 para menores que alcanzarán la mayoría de edad a partir de 2025. La meta es garantizar un servicio seguro, eficiente y accesible tanto para residentes en el territorio nacional como en el exterior.
Proyecto de Estado y beneficio para la soberanía
La JCE insistió en que el cambio de la cédula constituye una inversión estratégica para la democracia y la soberanía nacional, al incorporar tecnología que permitirá su uso digital e interoperabilidad con servicios públicos y privados. Se prevé que su durabilidad supere los diez años, reduciendo costos futuros para el Estado y fortaleciendo la protección de la identidad ciudadana.















