En cada jugada, en cada lanzamiento, en cada carrera hacia el home, el Torneo de Béisbol U15 de Nagua pone de manifiesto algo más que talento deportivo, esto refleja el profundo compromiso de un Nagua que ha decidido creer en su juventud.
Lo que comenzó como una iniciativa del alcalde Junior Peralta, con el respaldo solidario de sus amigos más cercanos y el apoyo decidido de la Alcaldía Municipal, se ha convertido hoy en una tradición que mueve corazones, ilusiones y, sobre todo, transforma vidas.
En su quinta edición, este torneo no solo ha consolidado su lugar como uno de los eventos deportivos más importantes del calendario navideño de Nagua, sino que también ha demostrado el poder del trabajo en equipo.
Gracias al esfuerzo conjunto de Junior Peralta y sus amigos —quienes asumen personalmente el compromiso económico que conlleva organizar un evento de esta magnitud—, cientos de niños han podido competir, desarrollarse y soñar en igualdad de condiciones, sin que sus familias deban asumir un solo centavo.
El respaldo de la Alcaldía ha sido clave como estructura organizativa y plataforma institucional, pero sería injusto no reconocer que este proyecto ha sido impulsado, sostenido y hecho realidad por un liderazgo que trasciende lo político; un liderazgo comprometido con la ciudad de Nagua y su gente.
El torneo ha logrado reunir a más de ocho ligas por edición, generar vitrinas para el talento local ante scouts internacionales, y brindar una experiencia formativa que no se mide solo en carreras anotadas, sino en vidas impactadas.
Los resultados están a la vista, y, gracias a esta plataforma, hoy Nagua celebra con orgullo que jóvenes como Leudy Tirado, Ramsel Medina, Ariel Ramos, Yandel María, José Aníbal de la Cruz, Janfrie Serrano, Deybi Salcedo, entre otros, han sido firmados por organizaciones de Grandes Ligas. Son nombres que comenzaron sus pasos vistiendo el uniforme de sus ligas y que, al colocarse la camiseta del U15, ahora representan la posibilidad real de llegar a lo más alto del béisbol profesional.
Para muchos de los niños que participan, esta es la primera vez que visten un uniforme, que se suben a una lomita, que son parte de un equipo. Para muchas familias, es la primera vez que ven a sus hijos ser aplaudidos, valorados y tomados en cuenta. Para el pueblo de Nagua, el U15 se ha transformado en una fiesta colectiva de esperanza, orgullo y unión.
Y aunque el torneo ha superado todas las expectativas, también nos invita a mirar hacia adelante, pues el crecimiento del evento y la calidad del talento que se exhibe en cada edición, nos recuerdan que necesitamos seguir apostando al deporte, continuar mejorando nuestros espacios deportivos y fortalecer las condiciones donde nacen estas promesas.
Las inversiones realizadas en Nagua por el gobierno del presidente Luis Abinader han sido un paso importante, y el compromiso municipal es visible, pero el impulso que hoy muestran nuestros niños y adolescentes merece una infraestructura a su altura, que esté a la altura de sus sueños.
El Torneo U15 de Nagua es hoy un símbolo de lo que se puede lograr cuando se suman voluntades, cuando se cree en la niñez y se apuesta a largo plazo. No se trata solo de béisbol. Se trata de futuro. Y ese futuro ya empezó a escribirse en el terreno de juego.
Por: Roberto Amaury Reyna Liberato, director de ElNaguero.com















